Domingo 24 DE Marzo DE 2019
Opinión

Bolsonaro y los políticos rudos

Los políticos rudos están llegando al poder en diferentes partes del mundo.

— Roberto Antonio Wagner
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El pasado domingo los brasileños fueron a las urnas en donde el derechista conservador Jair Bolsonaro estuvo a punto de ganar la presidencia en primera vuelta con un 46.03 por ciento de los votos muy por encima de Fernando Haddad del Partido de los Trabajadores (PT) de izquierda, que obtuvo el 29.28 por ciento. Con más de 49 millones de votos, Bolsonaro es el candidato más votado de Brasil en una primera vuelta. El excapitán del ejército quien ha reconocido ser un admirador de la dictadura militar en Brasil (1964–1985), es más conocido por sus controversiales declaraciones por lo que es tildado de homófobo, racista, misógino y que le han valido varias citaciones judiciales. Ha sido diputado federal desde 1991 y la principal crítica de fondo es que en ese periodo no ha impulsado más que dos proyectos de ley y una enmienda. Los medios internacionales lo han llamado el Trump brasileño por su uso de redes sociales y su propuesta populista, pero los expertos consideran que Bolsonaro se encuentra más a la derecha que Trump.

 

Su éxito, seguramente ganará la segunda vuelta el próximo 28 de octubre, no se debe a un efecto del populismo de derechas que se observa en otras latitudes. Su éxito es el resultado primero al fracaso del neoliberalismo de los años noventa y al socialismo del siglo XXI. Esto, sumado al hecho que la democracia en América Latina sigue siendo más una lotería que un sistema formal de elección, que, bajo los pilares de una república, sería más eficiente. Pero, todo lo contrario, los proyectos neoliberales y socialistas no han sido más que modas puestas en práctica por los gobiernos de turno que se fueron gradualmente distanciado de los electores. Las políticas públicas han sido víctimas de la mediocridad o de la corrupción y son precisamente los líderes populistas los que están recogiendo la factura.

 

Así como los populistas de izquierda (Chávez, los Kirchner, Correa) fueron la respuesta al fracaso del neoliberalismo hoy Bolsonaro es la respuesta a un Brasil hastiado del crimen, la violencia y la corrupción. Todo lo odioso que puede representar Bolsonaro resulta preferible a la propuesta de la izquierda del PT de Lula da Silva, Dilma Rousseff y ahora Fernando Haddad: Robamos, pero hicimos.

 

Los políticos rudos están llegando al poder en diferentes partes del mundo. Lo de Bolsonaro puede emularse en otros países en América Latina y me temo que así será, una moda más, la de los políticos rudos, populistas y nacionalistas.

 

@robertoantoniow

 

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