Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Enfoque: Un antejuicio que nace muerto… y otro no!!!

Caminan en vías paralelas los antejuicios contra el presidente Jimmy Morales y la diputada Nineth Montenegro, pero además de eso, tienen poco en común.

— Gonzalo Marroquín Godoy
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Viernes 10 de agosto de 2018. Si mal no recuerdo, era apenas la segunda conferencia de prensa conjunta que realizaban el comisionado Iván Velásquez y la Fiscal General Consuelo Porras. No volverían a celebrar otra más. Había expectación, porque Thelma Aldana hizo público antes de dejar el cargo en mayo, que estaba todo listo para presentar la solicitud de antejuicio contra el presidente Jimmy Morales por un caso que se venía investigando desde finales del año anterior.

Pronto se confirma la noticia, pero para sorpresa de muchos, se denuncia en la misma conferencia de prensa el caso contra Nineth Montenegro y Encuentro por Guatemala (EG), concediéndole la misma connotación que traía el caso del partido oficial y el mandatario.

Peor aún, con el tiempo se ha sabido que el caso se denunció ante el MP –al parecer intencionalmente–, apenas el 3 de agosto, lo que significa que ese ente tuvo apenas siete días para armar el caso –investigarlo, prepararlo y presentarlo–, un tiempo récord cuando se busca justicia y no una acción dirigida con fines aviesos, es decir, mal intencionados y hasta perversos.

En el caso de Jimmy Morales –en su calidad de secretario general– y el partido FCN-Nación, se tuvieron todos los elementos necesarios y las pruebas y confesiones que hacen innegable el hecho. Desde finales del año anterior, la ahora colaboradora eficaz, Paulina Paiz, presentó una confesión ante la CICIG, acompañada de las pruebas y documentación necesaria para comprobar que lo que denunciaba ocurrió.

Cuando se destapa el caso, un grupo de empresarios reconoce los hechos y explica la causa por la que entregaron los millones de quetzales al partido oficial, incluso con lujo de detalles, como indicar que el dinero sería utilizado para el pago de fiscales. Con la valiente confesión realizada, no caben dudas. Todo se hace público, todo está documentado, todo está explicado.

En cambio, en el caso de Nineth Montenegro y EG es diferente. Se intentan armar tres casos distintos en uno solo. El primero porque supuestamente no se habían presentado informes, pero hay documentos que muestran que sí se presentaron y hay firmas de personas responsables del TSE. En el segundo, es un caso de colocación de vallas –supuestamente financiadas por un empresario–, pero no se dice a quién se entregó el dinero, ni dónde se colocaron esas vallas. El tercer caso es por un monto relativamente menor –poco menos de Q200 mil–, que sin embargo el dinero ingresó oficialmente al partido y, aunque se reportó mal su proveniencia, nunca se escondió, porque el cheque entregado era de la empresa que estaba haciendo el aporte. Sin embargo, aquí hay que aclarar nada más el entramado y ver si se trata de una falta administrativa, como señala la diputada.

Pero la mayor diferencia es que en el primer caso no pasará nada. La comisión pesquisidora, no solo retrasa el proceso –consume el tiempo al máximo permitido–, sino que ya se sabe que disponga lo que disponga, el pleno no votará contra el jefe de jefes de esa corriente que ha dado en ser llamada Pacto de corruptos. Ya lo protegieron una vez y lo harán de nuevo. Que no les quepa dudas. Ese antejuicio nació sin posibilidad de prosperar.

En cambio la demanda express contra Nineth y el partido EG avanza a paso veloz. Primero, porque al no tener nada que esconder –así lo ha declarado–, la diputada no se ha opuesto al antejuicio y presenta todas sus pruebas de descargo sin temor, aunque sí con mucho peligro, precisamente por la intencionalidad que hay detrás.

Además quieren cancelar el partido y sacarlo de la contienda electoral. También quiere el MP que este caso sea resuelto más rápido que el de FCN-Nación y por eso aceleran la persecución política que se ha creado.

En aquella conferencia de prensa se quiso poner a la par a un partido que se volvió grande a base de corrupción –si no, recuerden cómo se volvió la bancada mayoritaria a golpe de transfuguismo–, con uno pequeño pero que ha demostrado ser digno y, contra viento y marea, ha sobrevivido fuera de la corriente de la vieja política.

Nineth lucha por demostrar su inocencia y defenderá a su partido en los tribunales a capa y espada. Al presidente lo protege la vieja política y al partido FCN-Nación también. Hay diferencia ¿o no?

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