Domingo 15 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Necesitamos respeto, no confrontación

Entiendan que la mayoría de este pueblo honrado y trabajador lo que necesitamos es unidad y respeto, jamás amenazas ni confrontación

Fecha de publicación: 21-09-18
Por: Silvia Tejeda

 

 

Es impostergable exigir al Mandatario que controle y cambie sus reacciones equivocadas ante las expresiones de protesta de grupos, de nuestra sociedad que, con justo derecho y al amparo de la Constitución Política de Guatemala, le exigen y le recuerdan que él y solamente él, debe ser el representante de la conciliación y la unidad de los guatemaltecos. Si es cierto que, lo lanzó a la candidatura presidencial un grupo de militares y recibió la ayuda económica de los tradicionales compradores de corrupción, nunca debió convertirse en el adalid del autoritarismo, menos, del primer encubridor de las mafias omnímodas del abuso y la corrupción.

 

Las últimas reacciones de su gobierno ante las protestas sociales, nos obligan a preguntarnos: ¿Quién le aconseja que reciba las expresiones de insatisfacción y de desesperanza, como una gran amenaza a su poder? ¿Cuál es su plan, que lo obliga a sacar a las calles decenas de uniformados superarmados, contra una sociedad que lo que clama es que termine la impunidad con que se pavonean los millonarios saqueadores? ¿Amenaza o preámbulos de una represión que se germina? Lástima que sus asesores no conocen todavía el principio de la sabiduría oriental: “El poder solo se muestra, cuando se necesita, de lo contrario, se transforma en amenaza fallida”.

 

¿Por qué en lugar de unirnos, nos confronta? ¿Qué persigue, cuál es su objetivo? ¿Por qué en lugar de buscar soluciones a las disidencias, se convierte en crítico y señalador de todo lo que él no está de acuerdo? ¿Quiénes llevan la responsabilidad de convertirlo en un dictadorzuelo, fuera de época, anacrónico y lo mantienen confundido? Qué pena.

 

Se enoja, si se denuncian los errores de la atención a los damnificados del volcán de Fuego. Ni cuenta se da de lo que sufren miles y miles de usuarios de las calamitosas carreteras. Que no se hable de la ineficiencia de los Fondos Sociales que, en sus tres años de gobierno, no les vieron la cara los campesinos, más necesitados. Parece que su rosca, ni le ha contado que ya somos uno de los países con los niveles más altos de analfabetismo y de desnutrición en el 50 por ciento de la población.

 

El país económicamente está paralizado. Por más proyectos que se piensen para el triángulo Norte, los servicios e infraestructura necesarios, todavía no funcionan. El gobierno no genera empleo para los 200 mil jóvenes que se gradúan cada año. Con la baja internacional de los precios del cardamomo, el café, el hule y la caña, ¿Dónde están los programas locales, para que millones de guatemaltecos, del área rural, puedan paliar su hambre? Si no fuera por el aguante de la iniciativa privada, el país sería un caos. Ah. Pero los diputados del presente Congreso que solo están ahí para hacer pactos con los zares de la corrupción, por proteger a los sindicatos corruptos, ni siquiera se han animado a legalizar el trabajo por hora, que aliviaría, principalmente, la economía de muchas familias y nuevas iniciativas. ¿Es una burla que se le entusiasme a los jóvenes para ser Emprendedores, si la burocracia pone una y mil trabas para establecer un comercio? Y de seguridad ciudadana, no es oportuno hablar. Solo reacciona, pero no
funciona en el resguardo de los ciudadanos.

 

Y ante ese panorama y esa vida cotidiana de millones de guatemaltecos, al mandatario le parece un reto de mareros que la sociedad proteste. Donde quiera que estén, señores que influyen tanto en la cabecita del mandatario, entiendan que la mayoría de este pueblo honrado y trabajador lo que necesitamos es unidad y respeto, jamás amenazas ni confrontación.

 

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