Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Opinión

El mal huevo de un mal cuervo

El vitriolo va y viene entre tirios y troyanos.

— Luis Figueroa
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Estoy leyendo la biografía de Leonardo Da Vinci por W. Isaacson; y es admirable cómo es que la prosperidad en Florencia fue un ambiente propicio para las artes, no solo en los espacios públicos y políticos, sino en los espacios privados. El asunto viene al caso porque un amigo –artista– me contó que, en lo que va del año “se le han caído” tres proyectos grandes (privados) porque sus mecenas no están en ánimo, ni en disposición de emprender proyectos artísticos. No hay confianza en el futuro y si ese recelo ya se nota en el campo artístico (que es un lujo), ¿cómo estarán las cosas en el campo productivo?

 

El ambiente de tensión extrema que se vive en el país no solo ocurre en las redes sociales virtuales donde el vitriolo va y viene entre tirios y troyanos acerca de si Iván se va, o si Iván se queda. Si me preguntan diré que prefiero que se vaya; pero no me opongo a un acuerdo en el que el jefe de la CICIG nombre a un adjunto y que el jefe dirija la Comisión desde afuera. El ambiente de tensión es una realidad violenta donde hay ataques a hidroeléctricas, invasiones de fincas y bloqueos; así como donde hay intimidaciones, insultos, desmanes y empujones en espacios públicos. La conflictividad fabricada está siendo asfixiante.

 

En un informe titulado “Inversión en Guatemala, ¿problema estructural, o coyuntural?”, el equipo de UFM Market Trends advierte que la causa del atraso económico ha sido la incapacidad de Guatemala de atraer inversión extranjera directa, o para generarla endógenamente mediante más ahorro. ¿Y para qué quieres que no haya atraso económico? Para que haya más bienes y servicios, para que la gente encuentre trabajo, para que mejoren los salarios, para que la gente pueda llenar sus necesidades y ahorrar, para que no tengamos que privarnos de obras de arte hermosas en espacios públicos.

 

La CICIG es un experimento fallido, es “un mal huevo que salió de un mal cuervo”; y la conflictividad que ha disparado debe ser resuelta cuanto antes, por vías racionales, con los ojos puestos en el futuro y no en busca de algún tipo de victoria pírrica. Antes de que cause más daños.

 

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