Lunes 17 DE Junio DE 2019
Opinión

Solo hay dos actores

El diálogo debe ser oportuno.

Fecha de publicación: 13-09-18
Por: Mario Mérida

Lo que hemos escuchado, leído y observado a través de los medios de comunicación describen la existencia de discrepancias gobierno-ONU, por las acciones gubernamentales ante la negativa de ser escuchado por el secretario de este organismo, quien se ha resistido a conocer lo relacionado con la continuidad del Comisionado de la CICIG en la dirección de esta Comisión y últimamente la no ampliación del acuerdo para su permanencia en el país. Este último evento dio pie para que los EE. UU. recomienden una “CICIG REFORMADA”, es decir, les interesa que esta Comisión continúe en el país, pero consideran que debe reformarse por interés propio y agrado del Estado guatemalteco y la ONU.

La ONU, debería esforzarse por apuntalar la paz en nuestro país, por ello está obligada a tomar la iniciativa; es más los mecanismos de Naciones Unidas son los que guían la solución de conflictos en América Latina, los cuales surgen “cuando dos o más actores perciben que sus objetivos son incompatibles” (2007). Para ello publicaron el documento “Diálogo Democrático – Un Manual para Practicantes”, con el propósito de “facilitar y evaluar procesos de diálogo en diversos contextos y circunstancias”; calificado como “un valioso referente para la práctica del diálogo democrático a nivel mundial”; que el manual define como “… un proceso de genuina interacción mediante el cual los seres humanos se escuchan unos a otros con tal profundidad y respeto que cambian mediante lo que aprenden”, Asimismo, declara que “Cada uno de los participantes en un diálogo se esfuerza para incorporar las preocupaciones de los otros a su propia perspectiva, aun cuando persista el desacuerdo”… Y remarca “Ninguno de los participantes renuncia a su identidad, pero cada uno reconoce la validez de las reivindicaciones humanas de los demás…”.

No se trata de ser pacifista por serlo, sino porque se han vivido y visto las consecuencias de la violencia en todas sus dimensiones. Es indudable que nuestro país pasa por situaciones que lo colocan al borde de un desenlace trágico; su materialización depende del gobierno y la Organización de Naciones Unidas (ONU), ellos son los actores determinantes de un obligado diálogo, para encontrar los cursos de acción y reducir la posibilidad de confrontación ciudadana por la falta de un encuentro cara.

Llegó el momento de sacar el MANUAL PARA PRACTICANTES de la caja fuerte y aplica los principios  rectores del diálogo recomendados.

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