Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Loros cautivos

Algunos funcionarios actúan como si los cargos fueran vitalicios hundiéndose en el cieno, sin aprender a mirarse en el espejo del tiempo ni percatarse que son efímeros.

— Amílcar Álvarez
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Desde que Jimmy tomó posesión del cargo nos enredamos en un debate cansino, analizando el desastre anunciado sin reparar que el dulce concepto de la democracia que nos enseñaron en la escuela ya no existe, distorsionado por intereses globales y locales. Para empezar, los partidos políticos convertidos en antros de negocios a granel, dejaron de lado sus obligaciones sociales convirtiendo el Organismo Legislativo en el epicentro de la impunidad, quitándole la carpa al circo pensando que los días de la CICIG estaban contados al no renovar el Convenio ni permitir el ingreso de Iván Velásquez, atacado por aire, mar y tierra con la pretensión de tener una Comisión a la medida y un Comisionado domesticado, dirigiendo las investigaciones resucitando viejos vicios y que los reyes dicten sus leyes. La llamada de míster Pompeo lo confirma, diciéndole a Jimmy que apoya una CICIG renovada y que no se irá del país, anuncio que hará el presidente cuando se lo digan, manteniendo una política exterior sumisa dejando que le metan mano a la soberanía al estilo Jalisco, sin decir esta boca es mía. De perder las elecciones en noviembre, otro gallo cantará. Por su parte, la canciller alejada del lenguaje diplomático con la bilis a flor de piel, hizo una grave acusación a la CICIG diciendo que se convirtió en una estructura paralela, dardo envenenado que se parece demasiado a una vendetta personal…, sus razones tendrá y va a tener que probarlo en su oportunidad. Algunos funcionarios actúan como si los cargos fueran vitalicios hundiéndose en el cieno, sin aprender a mirarse en el espejo del tiempo ni percatarse que son efímeros. Mientras, ¿Dónde andarán los dirigentes que gritan el pueblo unido jamás será vencido? Sería bueno oír su opinión de la crisis y desmentir que solo gritan y bailan la bamba si los aceitan y sin billete no hay paraíso. Si es cierto, encomiéndese a san Caralampio el santo de los desamparados o a san Butto, el del párrafo prolongado. En el despelote, el Congreso reforma la ley de antejuicio convirtiendo a los diputados en Juez y parte, con el ánimo patriótico de que los jueces o magistrados que no estén alineados con los astros, se vayan a su casa a ver en la tele Misión imposible o Simplemente María.

La ingenuidad del pueblo es creer que los seudodirigentes van a resolver sus problemas, sin remitirse a los antecedentes históricos donde prevalece la contaminación poderosa del dinero, inseparable de la ausencia de ética y moral que los induce a caer en perversiones engañándolo con un cinismo de película convertido en la lepra moderna, por eso la movida de sacar a la CICIG no es gratis, dando una versión primitiva de lo que somos. En las actuales circunstancias prevalecen intereses ajenos a la legitimidad, que nace de la ingenua pretensión de construir una democracia moderna ajena a la corrupción y la impunidad, convertida en una quimera por las elites y mafias beneficiadas de un sistema obsoleto, consolidando sus negocios oscuros apoyando gobiernos huérfanos de capacidad y dignidad, afianzando el modelo que lleva al país a ninguna parte. La permanente zozobra que se vive provoca el desencanto en la democracia, añorando regímenes autoritarios que impongan orden sacrificando la libertad, valiendo la pena preguntar si alguien es libre con hambre y sin justicia. Aquí, dar de beber al sediento significa darle agua…

Lo irracional es que en Washington el lobby cambie la percepción de la realidad, al grado de aceptar el argumento cínico del gobierno de que el Comisionado de la CICIG atenta contra la seguridad nacional…, cuando es lo contrario. Al ponerle a la verdad el vestido de la mentira, combatir la delincuencia organizada sin permitir que la mafia internacional y local utilicen el país de trampolín para actividades ilícitas y controlar redes del terrorismo fundamentalista o de Estado, es desestabilizar. ¡Vaya patraña! Con ese criterio ¿Cómo exigirle transparencia a Nicaragua si apoyan la corrupción y la impunidad en Guatemala? Esa política errática les va a pasar factura y si se descuidan otra vez arderá la región, será un pleito sofisticado de diferentes colores y sabores. El que crea que la CICIG se jodió, está jodido.

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