Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Catalizadores de felicidad

El correr genera endorfinas, esos neurotransmisores que necesitamos para ser felices.

— Carlos Colom
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Resistiendo nuevamente la tentación de escribir sobre la coyuntura nacional, en donde vaya que hay temas sobre los cuales comentar, consideré que, en línea de mi última columna sobre la necesidad de generar héroes en Guatemala, agregaba más valor comentar sobre un reciente evento en el que participé.

El evento tuvo lugar hace dos semanas y contó con la participación de cerca de 25 mil atletas con distintas capacidades, nacionalidades, edades, etcétera. Por cada atleta mi estimación es que había, por lo menos, unas cinco personas adicionales en el evento, lo cual, como mínimo, hizo que durante el domingo 26 de agosto, hubiera unas 150 mil personas divirtiéndose, ejercitando, conviviendo al aire libre en familia y entre amigos, pensando en cosas positivas y distintas a la interminable y tediosa discusión de la “coyuntura nacional”, entusiasmados por su “héroe” que estaba participando en el evento, catalizando así su bienestar (y de pasada la economía local, aunque sea por un día…) de una manera verdaderamente impresionante.

Los que tuvimos la oportunidad de participar, como atletas o espectadores, en la décima edición de la media maratón de la Ciudad de Guatemala, fuimos testigos de la importancia que un evento de esta naturaleza, excelentemente bien organizado, con la participación de miles de personas, puede tener para la sociedad.

Pero, siempre surge la pregunta sobre qué valor genera este tipo de actividades. En lo cuantitativo, estoy seguro que varios millones de quetzales para la economía, empleo en restaurantes y hoteles llenos a toda capacidad y otra serie de efectos positivos, directos e indirectos, para la sociedad y la economía, no solo el día de la carrera sino durante todo el proceso de preparación de la misma y para la misma. En lo cualitativo, solo con observar la felicidad y los aplausos de los espectadores al ver a su familiar, a su “héroe”, participando, el orgullo de los participantes al terminar la carrera, el resultado en muchos de los observadores al decir “el año entrante mi meta es correr la carrera” (ya me pasó a mí) y el efecto que disciplinarse y prepararse por varios meses para la carrera tiene en miles de personas, hace que mi estimación de valor tienda a infinito. La actividad, por el simple hecho que se basa en hacer ejercicio y correr, tiene un “retorno sobre la inversión” inmenso. El correr genera endorfinas, esos neurotransmisores que necesitamos para ser felices, y por lo tanto durante la carrera, y durante la preparación para la misma, las miles de personas que decidimos participar, convertimos a nuestros cuerpos en generadores de felicidad.

Requeriría de mucho más espacio para enumerar todas las ventajas que veo en este tipo de eventos. Eventos que se deberían de replicar por todo el país y varias veces al año. Da mucho orgullo escuchar cómo cada vez más gente, incluso las cientos de personas que vienen de otras partes del mundo, reconocen la impecable organización del evento por parte de la Municipalidad de Guatemala y lo hermoso del recorrido por nuestra Ciudad. Estoy agradecido por haber podido participar en este evento ya que el simple hecho de hacerlo, quiere decir que tengo numerosas bendiciones. Felicitaciones a los miles de “héroes” que participaron en el evento y a los organizadores del mismo ¡ojalá el año entrante seamos el doble de participantes!

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