Jueves 20 DE Junio DE 2019
Opinión

Credibilidad y Liderazgo

Decimos que la gente multiplica el valor de una empresa, pero no creemos en nuestros líderes.

Fecha de publicación: 04-09-18
Por: Carlos A. Dumois.

Trabajamos con una compañía que ha desarrollado una extraordinaria fórmula de negocio. Su camino de crecimiento de valor depende ahora en alto grado de su capacidad de multiplicación.

Ha contratado a un gran elenco de ejecutivos de alto calibre para sustentar sus ambiciosas proyecciones. Pero se ha atorado. Uno y otro directivos han sido invalidados y salen para ser sustituidos por nuevos. En todos los casos preguntamos a los socios fundadores por las implicaciones de cada pérdida. La respuesta siempre es la misma: no pasa nada, nosotros mismos podremos sacar adelante las cosas. ¿Qué?

El crecimiento sostenido y rentable requiere de la construcción de un flujo continuo de líderes en la organización. Son los líderes quienes integran y empoderan al creciente número de miembros de una empresa en crecimiento.

Nuestra capacidad de empoderar a nuevos gerentes va creando el capital humano que el crecimiento demanda. Este capital humano multiplica su poder como producto de tres factores: la integración de esos líderes en equipos de trabajo sinérgicos, la gradual delegación de crecientes responsabilidades en ellos, y la credibilidad que esos líderes adquieran ante sus colaboradores y ante los demás.

De estos tres, hoy quiero profundizar en el tema de la credibilidad. No agregará valor el líder en quien nadie crea: no tendrá el poder, ni la influencia, ni el empuje para mover las fuerzas del pedazo de organización que le toque hacer producir.

Creemos en el líder que nos inspira confianza, que nos hace sentir seguros de tener éxito. El líder incrementa su credibilidad cuando custodia con esmero la credibilidad de sus colaboradores. Si las misiones asignadas a mis subalternos se cumplen, ellos ganan crédito ante la organización, y yo también.

La credibilidad de un líder potencia a sus colaboradores. No nos referimos solamente a mi credibilidad, a la mía como líder, sino al proceso de acreditamiento de mis colaboradores para que crean en ellos, para infundir en ellos capacidad de liderazgo, poder e influencia.

Si una persona adquiere la fama de que no cumple, que no responde y no resuelve, nadie va a creer en ella; por el contrario, si cada vez que una persona interviene, ejecuta, cumple y resuelve, la gente aumenta su credibilidad en ella.

La credibilidad es la reputación de integridad, honestidad y confiabilidad que soporta la fe del equipo en su líder, y del líder en su equipo. Esta credibilidad se incrementa en la medida en que el líder es transparente y cumple lo que ofrece, en que sus colaboradores son capaces de hacer más cosas por cuenta propia, y en la medida en que la delegación que ha aplicado el líder sea más efectiva.

Si la gente no cree que el colaborador va a resolver los problemas, entonces volverá a ir con el jefe. La delegación la van a bloquear las personas que tienen que ver con la responsabilidad del colaborador.

Hasta que el líder logre que él mismo, los colaboradores y las demás personas crean que el otro es quien va a resolver los problemas, hasta entonces se completará el proceso de empoderamiento. No hablamos solamente de que el colaborador aprenda a ser capaz en las nuevas responsabilidades, sino de que todos crean que ahora él puede responder por ellas.

La única manera de que la gente no acuda al líder es que él no resuelva el problema; cuando uno se da cuenta de que con él se consigue todo, jamás irá con el colaborador.

A veces preocupa más resolver el problema en ese instante, inmiscuyéndose el jefe en el área del que quiere que crezca, que el hacerlo crecer. Necesitamos correr el riesgo y darle el tiempo. Hacer su tarea y responder por lo suyo es más fácil, pero no crecemos.

Observemos a las empresas más exitosas. Estudiemos cómo es que logran crecer. Más y más líderes se incorporan y asumen posiciones de peso y responden por ellas. Es la credibilidad en su capacidad la que les otorga el poder de hacerlo.

Mientras no aprendamos a construir la credibilidad nuestra y de nuestros líderes, la multiplicación será sólo promesa.

c_dumois@cedem.com.mx

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Carlos A. Dumois es Presidente y Socio Fundador de CEDEM.

* “Dueñez® es una marca registrada por Carlos A. Dumois.