Jueves 21 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Sin una gran visión, no puede haber un gran futuro

Una sociedad que no sabe porqué existe, que no tiene identidad y que no tiene claro su rol en el concierto mundial, no podrá aspirar a ser otra cosa que una veleta del acontecer internacional.

Fecha de publicación: 13-08-18
Por: Richard Aitkenhead Castillo

Sin sueños, no hay logros. Sin compromiso, no se logran avances importantes. Sin perseverancia y capacidad de aguante, no hay resultados sostenidos. Esto aplica en diferentes actividades, sectores y en países diversos. Cada actividad tiene desafíos específicos pero todos requieren de sueños concretos, necesitan un compromiso serio con los objetivos que buscan ser alcanzados y dependen de la capacidad que se desarrolle para solventar los obstáculos que se presenten en el camino.

Cuando nos referimos a las personas, se insiste en la necesidad de enseñarles a soñar en su infancia, de no matar sus sueños por descabellados que nos parezcan. El segundo paso es que adquieran buenos hábitos que les servirán toda la vida. También es importante que entiendan la relación que existe entre esfuerzos y resultados obtenidos. Después deben aprender a aprender, a no frustrarse de los fracasos temporales y balancear objetivos personales y de grupo, ya que todos venimos a vivir en comunidad.

En el entorno de los emprendimientos, sean estos empresariales o sociales, los mismos principios aplican pero con un énfasis mayor en el equipo, ya que el éxito no depende de un solo individuo. Se insiste que es fundamental definir el “Porqué” es importante el proyecto para la sociedad y sus usuarios, en qué contribuye o mejora. Resuelta la definición estratégica, viene el “Cómo” se hacen las cosas en este emprendimiento, cómo se trabaja, se relacionan los actores del proyecto y la comunidad a quien se dirige, las prácticas de trabajo y forma de tomar decisiones: lo que denominamos la cultura organizacional. Finalmente, es importante tener claro el “Qué” ofrece el emprendimiento, su producto o servicio. Los usuarios deben aceptar el bien o servicio pero desean saber también cómo funciona el grupo y, por sobre todo, cual es la razón que los mueve consciente o inconscientemente a utilizarlo.

En el ámbito nacional, la visión de país es fundamental. Una sociedad que no sabe porqué existe, que no tiene identidad y que no tiene claro su rol en el concierto mundial, no podrá aspirar a ser otra cosa que una veleta del acontecer internacional. Desconcierta observar que viniendo Guatemala de ser el corazón del mundo maya, hoy no aspire ya ni a liderar su región natural: Centroamérica. Qué el “Cómo” que trasmitimos sea el de una nación donde el bien personal está por encima del bienestar general, que la destrucción ambiental nos tiene sin cuidado, que la descalificación del oponente es la costumbre y que el reconocimiento a los logros de otros es poco común. Una sociedad que su “Qué” no está claro ni para sus propios líderes ya que se habla de ser gran productor agrícola pero se tienen rendimientos inferiores a la media mundial, un centro logístico con pésimas carreteras, puertos y aeropuertos, un país con potencial turístico sin una estrategia o políticas claras en esa dirección. En fin, se ignora que sin una gran visión nacional no puede haber un gran futuro.