Jueves 15 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Mentiras en el giro autoritario global

En el autoritarismo se unen mafia, corrupción, violencia y espionaje para controlar a la población.

— Fernando González Davison
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Nadie niega que la democracia liberal se encuentra en peligro de colapso como sucedió tras el fin de la Primera Guerra Mundial y la depresión económica mundial de 1929. Brotaron los nacionalismos acérrimos, guerras comerciales y las dictaduras en las izquierdas y derechas, pues ambas tienen esa propensión autoritaria.

La Unión Soviética lo fue así como la derecha extrema de Benito Mussolini y sus discípulos Hitler, Franco y otros seguidores, como Perón y Getulio Vargas en Argentina y Brasil, con un sello populista de “izquierda”, frente a los tiranos derechistas Somoza, Trujillo, Carías…

En 1944 solo existían cinco democracias liberales en el mundo EE. UU., Reino Unido, Suiza, Uruguay, pues el resto eran colonias sometidas por Londres, Tokio y Berlín hasta 1945. Ese año, al concluir la Guerra Mundial, florecieron las democracias en el orbe de a poco y por poco tiempo, al imponerse Moscú y Washington en el orbe sobre sus países satélites.

Cuando la Guerra Fría concluyó, brotó de nuevo la democracia, pero ahora vemos venir otro ciclo autoritario en Asia y África con disfraces de democracia como en Nicaragua y Venezuela, mientras y en el Ejecutivo de EE. UU., el autoritarismo se ve por primera vez, y en Europa hay gobiernos y partidos autoritarios. La democracia real disminuye en espacio y población, lejos de lo que se pensó hace veinte años.

En el autoritarismo se unen mafia, corrupción, violencia y espionaje para controlar a la población. Los líderes autoritarios son vistos por muchos con admiración, como sucedió con Hitler, Stalin, Mussolini, cuando se daban compensaciones (económicas o de otro tipo).

Los educados son los que cuestionan ese poder, aunque muchos callan por temor a represalias. Y aceptan las “blanduras” de la dictadura sin ser críticos por su diario trajín laboral. Muchos así apoyan al gobierno autoritario sin ver que está dirigido por personajes que buscan la discrecionalidad y el abuso, y aceptan sus mentiras.

Estas la dan los discípulos de Goebbels y del doctor Edward Bernays, pioneros en la manipulación de las masas.

Bernays trabajó con la CIA y la UFCO para lanzar mentiras contra Árbenz en 1954. Ahora la torre de Babel de mentiras son las redes de Internet mezclando verdades a medias que crean altos grados de confusión, como se observa en EE. UU. donde las cinco firmas grandes de Internet (Google, Facebook…) sirven a su gobierno, pero también a Moscú y otros países por negocio, en una confusión de espionaje sin precedentes, en favor de la mentira y de políticos autoritarios, que niegan la ciencia y el calentamiento global. Hay que frenarlos con el lema de “la verdad nos hará libres” y defender la democracia y la transparencia.

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