Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Ahorro constante e interés competitivo, sinónimo de prosperidad

La pobreza es producto del subdesarrollo mental y del retraso institucional para generar bienestar.

— Richard Aitkenhead Castillo
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Sin ahorro no hay futuro. El objetivo básico es ilustrar este concepto económico, entendido en Asia y poco apreciado en nuestra Latinoamérica: Ahorrar es buen negocio, a tasas superiores a la inflación y en entornos que privilegian el manejo prudente de las finanzas y banca central. Es imposible convencer a un argentino del valor de ahorrar en su país, después de varias ocasiones donde los ahorrantes han visto desparecer su patrimonio en manos de políticos y de los corralitos. El ahorro es tema serio, no tema demagógico.

Permítanme explicarme. Una persona que ahorra trescientos quetzales mensuales, una décima parte del salario mínimo con bono incluido, a un rendimiento anual del 6.5 por ciento anual, durante sus cuarenta  y siete años de vida laboral, desde el momento de ser mayor de edad hasta llegar a los sesenta y cinco años, empezará con Q300 en su cuenta de ahorro y terminará con un valor de Q1 millón.   Esto es; millonario en moneda nacional. Por supuesto, esto es más de lo que recibirá de su jubilación del Seguro Social, de su indemnización laboral o de fondos de hijos amorosos. El monto, equivale a un ingreso de más de cinco mil quetzales mensuales por el resto de su vida, dejando todavía, su capital de un millón de quetzales a sus herederos, al finalizar su vida terrenal. Esto es un ahorro básico, pero significa un cambio estructural en una Guatemala, que vive de hipotecar ingresos futuros, en lugar de construir a partir del ahorro mensual. Mis padres siempre me enseñaron: ahorra hoy y el futuro será mejor. El lema actual es contrario: gasta hoy y ya mañana verás como pagar. Esto es suicidio colectivo y pésima estrategia de combate a la pobreza.

La pobreza es producto del subdesarrollo mental y del retraso institucional para generar bienestar. No es producto de la dedicación y trabajo de nuestros connacionales. Personas, mújeres y hombres, que trabajan a diario, incansables y siempre afectuosos, con la idea de darle a su familia un mejor futuro que el que ellos experimentaron, que desean ver el mundo con esperanza, no con rencor o confrontación. Con ideales de futuro, no con odios del pasado. El error radica en malos líderes que viven de incendiar recuerdos, crear odios y deseos de venganza, en una sociedad sufrida, maltratada en el ayer, ignorada en el hoy, pero con una cultura milenaria de amor, relación con la naturaleza, respeto a su comunidad y sobre todo, compromiso con su familia. Es tema de dar forma a estos valores, de brindar formas de ahorro, constante y permanente, a tasas competitivas, donde puedan preveer la catástrofe inesperada o construir un mejor futuro. Es tiempo de desarrollar el ahorro nacional y de ser consecuentes con nuestros connacionales: Es momento de ahorro constante e interés competitivo. Es momento de promover prosperidad.

 

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