Jueves 15 DE Noviembre DE 2018
Opinión

El voto como bisturí del sistema político

La podredumbre requiere amputaciones.

— Helmer Velásquez
Más noticias que te pueden interesar

El hastío ciudadano, con la bazofia política que administra el país, está colmado, no hay tertulia ciudadana, en que este problemático asunto, no tome por asalto los contenidos de la charla, no importa los círculos en donde uno discurra. A los únicos que el asunto nos les preocupa, es a los causantes. Cínicos personajes, que emplumados en tacuches de ocasión. Hacen ostentación de la etiqueta de políticos, obviamente les queda grande e insulta a la política. Son mercaderes. Han ido por el enriquecimiento y en la escala social, se ubican en la categoría de cachimbiros. Están, simplemente, al servicio de la “etnia” dominante. No se les pudo bajar a sombrerazos, como clamaba la plaza. Cavaron trincheras leguleyas y aún están ahí. Lo más fastidioso es que pretenden continuar.

Así que la oportunidad de la organización ciudadana está próxima. A un año plazo. Las elecciones. Aún con reformas políticas a medio andar y dudas sobre la efectividad de su aplicación por el Tribunal Electoral. Las fuerzas sociales dijeron sí a la política y afinan alianzas y vehículos electorales. La constitución de verdaderos partidos políticos vendrá después. Ahora hay prisas electorales. Así que por primera vez en treinta y ocho años, de nuevo habrá una posibilidad electoral para las mayorías ciudadanas de este país. En términos coloquiales, nos aproximamos a una limpia de la administración estatal. Obviamente hay tres concursos imprescindibles, para lograr aquello: una organización política ciudadana, amplia e incluyente, bajo el signo de profundización democrática. Un mensaje audible, claro y concreto hacia ese pueblo ávido de cambio. Tan sencillo y claro que le haga movilizarse con su voto, por el cambio. Y tres que el Tribunal Supremo Electoral cuente con hidalguía suficiente para acometer la tarea de transparencia electoral y cuente con apoyo de las organizaciones sociales, para cumplir su propósito. Lo que haga el pacto de corruptos, por mantenerse en la administración –media vez no sean crímenes– no debe provocar el desvelo ciudadano. Esa será tarea del Tribunal electoral y la justicia. La sociedad debe priorizar el actuar político/ciudadano.

El sectarismo político, aún sin posibilidades de aglutinar, más allá de viejos y fosilizados adeptos, no tiene perspectivas de poder, sin embargo, aún puede lesionar las posibilidades electorales, de una plataforma democrática amplia, que se proponga el rescate del Estado para el bien común. Tal cual propone la Asamblea Ciudadana contra la Corrupción y la Impunidad. El conglomerado político social, tiene ahora, oportunidad real de aplicar cirugía mayor al sistema político corrupto.

Etiquetas: