Domingo 5 DE Abril DE 2020
Opinión

Jorge Murga nos lleva a FILGUA

Su letra enjuicia el saqueo de dignidad y naturaleza.

Fecha de publicación: 19-07-18
Por: Helmer Velásquez

Afortunadamente FILGUA, llega y a fuerza de empellones y tenacidad de sus progenitores, va camino a constituirse en una tradición creativa, que arroja letras sobre la incandescencia de nuestras oscuridades. Este país, erigido sobre la base de los sufrimientos de muchos, negó desde siempre, el acceso al alfabeto a sus ciudadanos descalzos. Les libraba así –el sistema político– de las contagiosas y exóticas ideas de escritores perversos. Los finales del siglo XX nos agarraron en el medio de aquellas oscuridades, ajenos la mayoría, a las ideas y avances de la humanidad. Nosotros aún gozábamos de las ventajas de la inquisición liberacionista. Pese a ello la luz nunca se apagó, la Feria Municipal del libro en la Administración Colom Argueta, da fe de aquello. Por eso saludamos FILGUA. Una llama en la vereda. Refrescante convocatoria de autores y lectores.

La Usac con su Editorial Universitaria. Se da por convocada. Asiste a FILGUA anunciando cinco volúmenes. El Capital Transnacional contra Guatemala, de Jorge Murga Armas, es uno de ellos. Traza Murga una línea, inacabable hasta hoy, del servilismo de los administradores del Estado, en la “era democrática”, cuando de entregar los bienes naturales, al invasivo capital foráneo y sus aliados locales se trata. Desde los preparativos de la desmonopolización del sistema eléctrico nacional, allá en los tiempos del demócrata Cerezo Arévalo hasta su concreción con la Ley de electrificación nacional durante la Administración Arzú. Los malabares de Álvaro Colom para prorrogar el contrato de extracción petrolera, en el Parque Nacional Laguna del Tigre en la Biosfera Maya, aún en contra de la opinión de amplios sectores nacionales, del Conap y su Ministro de Ambiente. El impulso obediente de Pérez Molina al proyecto de electrificación territorial para conectar consumidores mayoristas con la fuente de producción de energía y el banderazo de salida al proyecto minero en San Rafael las Flores Santa Rosa.

Murga dibuja la conexión directa entre era democrática y paz, con el auge extractivo y exponencial, acaparamiento de tierra. Todo lo cual solo puede ser posible gracias al papel sumiso y corrupto, de los gobiernos “democráticos”, período en que ubica su estudio. La historia no estaría completa sin contar de las resistencias indígenas y comunitarias a la imposición y saqueo de tierra, agua, bosque y dignidad. En aquel crisol el autor afinca la esperanza. Murga Armas entrega al público su palabra escrita, este viernes veinte de julio a las cuatro de la tarde en FILGUA. Un espacio al debate.

Etiquetas: