Domingo 18 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Otra erupción de hechos

En el poder Ejecutivo, del presidente para abajo, pareciera que a nadie amilana la tempestad y siguen cometiendo actos de corrupción como si nada hubiera pasado.

— Miguel Ángel Albizures
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A pesar que a nivel nacional e internacional los vientos soplan a favor de la continuidad de Iván Velásquez y la CICIG, el gobierno sigue con los ataques en su contra, pues quitarle otros veinte agentes de la Policía Nacional Civil, no es una decisión unilateral del Ministro de Gobernación –que con gusto lo hace– o del director de la PNC, sino una decisión al más alto nivel,  en la cual tiene que ver la juntita de la corrupción con el presidente a la cabeza.

Los personeros de la Casa Blanca pueden decir lo que quieran, pero los ataques van a continuar porque la CICIG y el comisionado son una piedra en los zapatos de don Jimmy y en las botas de los militares que tienen las manos manchadas y nos les conviene que el sistema de justicia se fortalezca y menos que continúe la persecución penal contra las redes del crimen. Lo mismo sucede con el Ministerio Público, las presiones han de ser fuertes para que la nueva Fiscal General responda a sus intereses, no le extienda la mano a Iván Velásquez y paralice las acciones emprendidas, entre ellas los antejuicios planteados contra el presidente y ahora las denuncias que se han hecho de acoso sexual  que, de formalizarse, puede ser el final de su mandato y por supuesto, el fin de los privilegios que gozan sus alfiles.

En el poder Ejecutivo, del presidente para abajo, pareciera que a nadie amilana la tempestad y siguen cometiendo actos de corrupción como si nada hubiera pasado, como si no hubiera caído un presidente y su vicepresidenta, secretarios y ministros acusados de enriquecimiento ilícito, pues las denuncias sobre malos manejos de recursos del Estado y de las ayudas que siguen llegando para los damnificados por las erupciones del volcán, continúan viento en popa. Lo mismo sucede en el seno del Congreso, los diputados siguen tratando de pasar leyes que favorezcan a la “iniciativa” privada y a todos los diputados tránsfugas y a quienes tienen la cola machucada. Es decir, el pacto de corruptos se mantiene y les importan poco las denuncias que se hagan contra ellos, pues el presidente, públicamente les defiende como lo hizo en San Marcos en donde volvió al ataque contra los medios de comunicación y a los periodistas que no responden a los intereses gubernamentales.

A todo ello hay que agregar la vigilancia y los controles de llamadas telefónicas a quienes ellos consideran sus enemigos internos, tal como sucedía en la década de los ochenta, para luego poder actuar en contra de ellos, al mismo tiempo que se trata de desacreditar a quienes se pronuncian contra los desmanes de los funcionarios o que exigen a la Fiscal General, mantenga la independencia del Ministerio Público y la coordinación con la CICIG y el Comisionado Iván Velásquez para continuar  desbaratando las redes criminales.

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