Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Unidad por la democracia

A la derecha, hoy en día, no le preocupan las organizaciones de izquierda porque se han hecho pedazos ellas mismas.

— Miguel Ángel Albizures
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Con las elecciones de México y el triunfo arrasador de Manuel López Obrador, empezaron a escucharse una vez más, los golpes de pecho de dirigentes y militantes de organizaciones de izquierda de Guatemala, haciendo llamados a la unidad y a jurar por “su madre que ya está muerta”, que están dispuestos a cualquier sacrificio para dar paso a un movimiento unificado para participar en el próximo proceso electoral en Guatemala.

No es la primera vez, y no sería la última, que escuchamos o leemos proclamas en las que cada quien llama a la unidad, lo que no dicen es que quieren la unidad, pero alrededor de ellos porque son ellos los históricos, los más fuertes, los más definidos ideológicamente, o los que tienen más capacidad para conseguir recursos y aportar. Los otros, según ellos, tienen a fulano y a mengano en sus filas que son oportunistas. Para ellos “los otros no garantizan la línea, como nosotros sí lo hacemos”. Todo lo anterior es lo que sigue dificultando llegar a acuerdos concretos y sustanciales para hacerle frente a la ultraderecha que se prepara para seguir en el poder y garantizar los intereses de los mismos, seguir actuando impunemente y hacer surgir nuevos ricos a costa de los recursos del Estado o del crimen organizado y el narcotráfico.

México inicia un proceso esperanzador cuando los gobiernos democráticos del sur se derrumban y siguen sufriendo la agresión gringa para que vuelvan al redil. Nicaragua no se diga. Ortega, ha dado lugar a que los gringos metan sus narices y sus manos, pues en vez de escuchar a su pueblo desde un principio e iniciar un nuevo proceso que diera continuidad a la revolución de julio de 1979, prefirió reprimirlo. No es posible sentarse a la mesa con más de 300 muertos encima que lo llevan a perder la credibilidad. Un paso atrás a destiempo, ha costado muchas vidas y la familia Ortega-Murillo está en entredicho.

En Guatemala, frente a un gobierno totalmente incapaz y entreguista, hay espacios para crear algo nuevo. Hace tiempo, los sectores democráticos y de izquierda hubieran de haber hecho esfuerzos de unidad. Todavía es tiempo para que las organizaciones campesinas, los movimientos indígenas y los sectores progresistas piensen en el futuro del país y hagan cualquier esfuerzo para la construcción de una fuerza político social que dispute el poder, y luche por alcanzarlo, pues cada quien ha probado, solo o acompañado en diversos procesos, y los resultados están a la vista, no pasan de zopes a gavilanes.

A la derecha, hoy en día, no le preocupan las organizaciones de izquierda porque se han hecho pedazos ellas mismas. El día que se dejen de dar los golpes de pecho, pasen a la acción unitaria, y den paso a las nuevas generaciones, ese día será diferente, se despertará la esperanza del pueblo y podremos ver, en el futuro, una plaza central llena de alegría, como la que se vio un 20 de octubre de 1944 y se podrá ver el júbilo que invadió a México el domingo pasado.

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