Viernes 20 DE Julio DE 2018
Opinión

Sobre la Cumbre de Singapur

Lo primero y más importante es contar con una Corea del Norte diplomática en vez de amenazante.

— Roberto Antonio Wagner
Más noticias que te pueden interesar

En mi columna “La cumbre Trump – Kim” (24/04/2018) discutía sobre la posibilidad que esta sí se diera y que las probabilidades de éxito fueran más altas que las de un fracaso. Si bien esto último puede resultar relativo medir en términos políticos de corto, mediano y largo plazo. Si podemos hacerlo en términos de acciones inmediatas tomadas después de la llamada Cumbre de Singapur.

Lo primero y más importante es contar con una Corea del Norte diplomática en vez de amenazante. Desde finales del siglo pasado todos los esfuerzos del reino ermitaño de Corea del Norte se habían concentrado en construir una maquinaria militar nuclear que funcionara como su aparato diplomático. Corea del Norte aplicaba lo que Morton Kaplan llamó el “veto unitario” en donde las relaciones internacionales se rigen por “la ley del más fuerte” en este caso, la ley de armas nucleares para los norcoreanos. Esto cambió con la cumbre del pasado 12 de junio en donde dudo que se logre un acuerdo para limitar el programa nuclear norcoreano, por lo menos ahora están dispuestos a hablar con sus vecinos en vez de arrojarles bombas. En otras palabras, la carrera armamentista se ha detenido y con ella la posibilidad de una guerra.

Pero luego vienen los retos, EE. UU. debe contar con el apoyo de sus aliados en la región para tratar el tema de Corea del Norte, específicamente Corea del Sur y Japón y si bien una ayuda compartida de parte de Rusia y China es bienvenida, el temor es que sean los últimos en los que se conviertan en los principales actores y beneficiarios de la diplomacia de Trump. Corea del Norte quiere que le quiten sanciones internacionales y activarse económicamente y podría ser muy fácil dejar el tema político de las sanciones a cargo de EE. UU. mientras que sea China y no Corea del Sur, quien se encargue de la activación económica algo que probablemente será así en el largo plazo. Sin embargo, EE. UU. tendrá que trabajar mucho en el mediano plazo para asegurarse la confianza de surcoreanos y japoneses particularmente en aspectos de seguridad regional. Pero, en el corto plazo, nadie puede dudar del éxito que la cumbre significó para Donald Trump y Kim Jong-un.

@robertoantoniow