Domingo 23 DE Septiembre DE 2018
Opinión

ENFOQUE: Un Mundial diferente y peligroso

El monopolio de la TV abierta no logró, por primera vez, los derechos para transmitir la Copa del Mundo y, mientras tanto, diputados y funcionarios, al acecho.

— Gonzalo Marroquín Godoy
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¿Logrará la sexta Copa Brasil? ¿Repetirá Alemania el título? O… ¿Lograrán Francia, España o Argentina ganar de nuevo el torneo? El balón de la Copa del Mundo Rusia’2018 está rodando desde el pasado jueves y la atención, no solo de los guatemaltecos, sino de gran parte habitantes del Planeta, atentos a lo que sucede en los 12 estadios rusos habilitados para la gran fiesta deportiva.

Aquí en Guatemala esta Copa tiene varios aspectos a considerar. No podemos hablar de la ausencia de nuestra Selección, porque es un sueño que, si bien ha sido largamente acariciado, por la mediocridad de los dirigentes nunca ha estado a nuestro alcance. Sin embargo, ya estamos viendo en la pantalla el resultado de una disputa que se libró hace bastante tiempo entre grandes poderes económicos.

Me refiero a los derechos de transmisión de las copas mundiales de la FIFA, algo que desde México’70 había sido territorio exclusivo del magnate mexicano Ángel González –quien tiene en monopolio la TV guatemalteca (canales 3, 7, 11 y 13)–, un hábil y poderoso empresario mexicano que, por medio de la transmisión de estos y otros eventos deportivos, ha mantenido simpatía y afinidad de muchos aficionados al fútbol, el deporte más popular en Guatemala.

Pero esta vez fue muy diferente, pues mientras sus canales son objeto de investigaciones de parte de la CICIG y el MP por financiamiento electoral ilícito, perdía el pulso para adquirir los derechos exclusivos con otros dos gigantes de los negocios, su compatriota Ricardo Salinas Pliego, de TV Azteca, y el guatemalteco Mario López, de Tigo-Star.

Además, con los avances tecnológicos a la orden del día, también logró derechos para transmitir en Guatemala, por medio de sus móviles, la compañía Telefónica –Movistar–, por lo que ahora hay dos canales de televisión transmitiendo la copa –TV Azteca (algunos) y Tigo-deportes–, además de la plataforma Movistar.

Esto es también un síntoma que muestra claramente cómo la tecnología está haciendo que pierda peso e importancia la televisión abierta, porque la mayoría de hogares guatemaltecos tiene servicio de cable y si no, los teléfonos sirven para mirar los partidos…

Es lamentable que ningún Gobierno haya decidido poner fin a ese maléfico monopolio, que es uno de los causantes de la podredumbre de los partidos políticos, ya que la mayoría de ellos ha caído en la trampa del financiamiento ilícito –desde antes que existiera este delito–, porque han encontrado en Ángel González a un dócil, aunque voraz aliado que siempre ha trabajado como eficiente adulador de los mandatarios de turno.

Es sano para el país que se diluya el poder que ha tenido este magnate de la televisión en Latinoamérica. Este paso no es suficiente, por supuesto, pero al menos es algo positivo para el país.

Y ahora entramos en otra arista de esta Copa del Mundo. Mucho se ha escrito y dicho sobre el grupo de diputados que está impulsando leyes que benefician a los políticos y a los propios parlamentarios. Al parecer el Pacto de Corruptos I, se ha dividido un poco y no ha tenido la fuerza suficiente para impulsar el Pacto de Políticos II.

¿Y qué tiene que ver esto con el Mundial?, se pueden preguntar algunos. Pues ellos y el propio gobierno del presidente Jimmy Morales, pueden aprovechar la “distracción social” que trae la Copa del Mundo para pasar leyes o tomar decisiones que pasen desapercibidas para la mayoría, precisamente por el torneo mundialista.

No es la primera vez que este tipo de eventos ­–como ocurre con la época navideña, Semana Santa, o feriados largos, como el 15 de Septiembre– se aprovechan para burlar a un pueblo “endormecido”, como se recuerda la frustrada aprobación de leyes del Pacto de Corruptos I. Los abusivos y abusados diputados o funcionarios, se aprovechan para hacer ciertas cosas que quieren que pasen desapercibidas.

Se intentó hacer algo en el Congreso cuando surgió la tragedia del volcán de Fuego, pero no les alcanzó el tiempo, por lo que ahora esperan que se abra esta otra ventana para ver si avanzan con sus oscuras intenciones.

Hay que recordar que al terminar la Copa del Mundo en un mes más o menos, se dará el banderazo de salida virtual de cara a las elecciones del próximo año. Ese es otro aspecto particular de este Mundial, porque es el parteaguas entre el tiempo “ordinario” y el período preelectoral.

Por cierto, hace tiempo que ya no hay “jueves de CICIG”, algo que extrañamos quienes creemos que se debe continuar la lucha contra la corrupción y la impunidad. Es más, se dice ya en son de burla, que han vuelto los “jueves de paches”. Sería saludable que la justicia no se distraiga con el Mundial, porque hace falta mucho trecho por recorrer.

El balón se mueve y paraliza a una gran parte del mundo, pero no hay que dejar de poner atención en las cosas importantes. Guatemala no es la misma desde 2015, y aunque veamos con interés el Mundial, hay muchos ojos atentos a ver lo que quienes se quieren pasar de vivos intentarán hacer.

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