Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Impunidad a tres años del ecocidio

Reforestadora de Palmas S. A.  entorpece averiguación

— Helmer Velásquez
Más noticias que te pueden interesar

Hace exactamente tres años –mayo y junio– dos mil quince, la sociedad se conmociona: enorme mortandad de peces, daños a la salud de niños y adultos, pérdida campesina de capacidad de sustento. El origen: contaminación del río La Pasión, en Sayaxché, Petén, el fenómeno abarca los ciento cinco kilómetros del río, arrasa fauna y flora. El Ministerio Público abre investigación allana instalaciones agroindustriales; la Jueza Ambiental de Peten ordenó, el cierre temporal de la empresa Reforestadora de Palmas Sociedad anónima, tiene indicios de culpabilidad. Esta resolución que casi le cuesta el empleo. Luego la sala de apelaciones de Petén revoca la orden. La empresa nunca detuvo operaciones, desobedeció orden de Juez. Instituciones, organizaciones sociales y entidades internacionales dirigieron la mirada principal sospechosa: Reforestadora de Palmas de Peten S. A. –REPSA–. La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., –Plaza Pública-17.04.17– señala indubitablemente a la palmera y dice: “dirigía sus desechos líquidos a un canal que conduce al río La Pasión”.

De aquellos días trágicos para acá, la situación continúa exactamente igual: la empresa sospechosa lo sigue siendo y la indagación judicial está detenida. Eficientes leguleyos empresariales y algo de aceite de palma han logrado que el juicio no avance. Incluso el proceso no se lleva en Sayaxché, fue a dar a un Juzgado en Izabal, de muy conocida reputación, por sus artilugios judiciales. La reputación de REPSA, eso sí, ha ido en detrimento: en 2018 se acusa a sus personeros de corrupción relacionada al crédito fiscal. Cargill y otras compradoras internacionales le han cerrado las puertas, por mala gestión empresarial. ¿Y el Ministerio de Ambiente? Como siempre: al margen. Impuso –en su momento– dos multas a esta empresa, no se informó si pagaron o eludieron. Esta entelequia pública, se mantiene al margen del problema ambiental. No sirven para mucho. Situación agravada con el actual Ministro, inepto confeso en la cuestión ambiental y “político” de profesión. Empresas como la señalada viven en su paraíso terrenal. La sociedad local amedrentada por guardias privados y el lamentable crimen del Profesor Roberto Lima Choc, hacen de su voz un susurro.

Los pescadores y comunidad local, no tienen duda: REPSA es responsable del ecocidio. La Usac señaló uso de Malation, Naciones Unidas Guatemala, endilgó falta de prácticas ambientales y pérdida del sustento campesino. Perdieron la tierra que concentró la empresa y sus aguas gravemente contaminadas. La justicia aún “averigua” qué pasó. Los empresarios duermen tranquilos bajo “eterna” presunción de inocencia. El campesinado incuba resistencias.

Etiquetas: