Jueves 13 DE Diciembre DE 2018
Opinión

¡Una reforma!

La actual legislatura pareciera no contar con la legitimidad requerida para ocuparse de una reforma tan importante para el futuro político.

— Lizardo A. Sosa L.
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Consideraciones y propuesta como legado de este Congreso, para viabilizar reformas del marco jurídico con visión de mediano y largo plazo.

 

  1. La reforma de la LEYDPP atendiendo demandas ciudadanas desde 2015, no fue gestionada por el Congreso. Por el contrario, las reformas a medias fortalecieron el poder de los comités ejecutivos de los partidos. Esta reforma debe postergarse, pues ya no regiría el proceso electoral 2019; además, el Artículo 157 constitucional limita lo relativo a distritos y al voto uninominal. Así, los partidos observarán en 2019 las mismas tácticas antidemocráticas para definir listas de candidatos; repetiremos la historia.

 

  1. Pero sí podría incidir en un proceso de reformas jurídicas que rinda frutos en la reforma del sistema político en el mediano y largo plazo y que persiga la reforma de la LEYDPP en los primeros dos años del próximo período legislativo, de manera que su vigencia esté asegurada en 2021, dos años antes del proceso electoral de 2023; dado su texto actual, sería deseable que cuando el Congreso 2020-2024 dedique su esfuerzo a la reforma del sistema electoral, lo haga ya en el marco constitucional de un Artículo 157 reformado, de manera que pueda definirse el voto uninominal para un candidato por distrito, se establezcan tantos distritos electorales como sea posible y se disponga la integración del Congreso con un diputado por cada uno de ellos y se redefina si fuere necesario, la persistencia y número de los diputados que serían electos por listado nacional, que sería la única papeleta en la que los electores votarían por lista.

 

  1. Para ser consistente, debería plantearse la reforma del Artículo 157 cuanto antes, pero dejó de ser urgente para las elecciones 2019 y, para ser realistas, la actual legislatura pareciera no contar con la legitimidad requerida para ocuparse de una reforma tan importante para el futuro político, ni se cuenta con tiempo suficiente para un debate amplio e intenso; además, los artículos constitucionales urgidos de reforma son numerosos y se podría cometer el error de intentar reformas de diversos ámbitos que podrían echar por tierra el objetivo de avance en un proceso de reforma constitucional, circunstancia que ya ha ocurrido en varias oportunidades en los últimos 20 años, sin haber logrado reforma alguna, salvo las de 1993-1994, lo que atribuyo al procedimiento de reforma constitucional contenido en el Artículo 280.

 

  1. Por lo expuesto, considero que el actual Congreso, con el apoyo ciudadano, debería preparar UNA reforma constitucional del Artículo 280, al procedimiento de Reforma constitucional por el Congreso y Consulta Popular, y la someta a consulta juntamente con las elecciones de junio de 2019. De ser aprobada, el Congreso 2020-2024, como primera instancia, dedicaría su esfuerzo a la reforma del Artículo 157 para someterla a la aprobación de la segunda instancia que el nuevo 280 establezca para que sea vigente (podría ser una Asamblea integrada por el Congreso ampliado de acuerdo a lo que prescriba el nuevo artículo) viabilizando así un proceso de reforma constitucional posible, liberadas las limitaciones que ofrece el actual procedimiento.

 

  1. Una vez aprobada la reforma del 157, el Congreso 2020-2024 reformaría la LEYDPP, con vigencia para elecciones generales 2023, conteniendo preceptos que fortalezcan mayor y determinante participación ciudadana en las decisiones internas de los partidos y no limitados al ejercicio del derecho al sufragio.

 

¡El Congreso tiene la palabra!

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