Domingo 24 DE Junio DE 2018
Opinión

Morales y los crímenes políticos

Uso indebido del derecho penal y sicariato.

— Helmer Velásquez
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El oráculo de Jimmy Morales, apunta hacia los desiertos. Desde aquellas lejanas tierras, se le notifica, vía profecía, en una noche de pascua, allá por las playas josefinas, que es el ungido para secundar a los imperios, denostar al Pueblo Palestino y reconocer, sin dilaciones –eso sí, solo después del imperio– a Jerusalén como capital del pueblo de Dios. Que según afirmaba, el Pastor Virgilio Zapata –en los estudios secundarios de Jimmy– es el Israel de hoy. De nada valieron nuestros compromisos de Estado, con la ONU, ni los llamados de países árabes a no consumar aquel acto hostil. Sin embargo, pesó más el escaso cacumen presidencial y la influencia del entorno que le interpreta los sueños. Es claro: Morales Cabrera es presidente de chiripazo.

Así, entre libaciones, bailes de vientre, adulaciones y charlas en lenguas extrañas, el pequeño Jimmy, olvidó el holocausto palestino y en su obnubilación se deja financiar, por pecaminosos dineros provenientes del juego y otros pecadillos. No importa. La fe permite pecado y virtud. Media vez haya arrepentimiento. Bien lo sabe Morales. Reincidente, en aquellos malabares; su candidatura surge con dineros de chafas corruptos y “sobras” de la plusvalía generada por el lomo de trabajadores guatemaltecos. En la “ética cristina” de Morales todos los dineros tienen cabida y los muertos no hablan. El presidente calla. No emite palabra sobre los crímenes de campesinos. Se le acusa de incitación a delinquir. Enarbola un absurdo discurso de odio. A los hijos de la tierra, no les ha resuelto petición alguna, los asesinados entrarán en sus sueños, señalarán su incompetencia y nunca olvidarán su complicidad con los dueños de la tierra. Aquellos que le adulan, y acompañan en desayunos de oración. Mientras someten al pueblo a hambre, arrebatándole la tierra. Amparados por el apoyo del ejército que Morales “comanda”. Es lo mismo que hace Israel con los Palestinos. Roba su tierra y usted Presidente aplaude aquello.

La noche de negra de la represión en contra el pueblo de Guatemala, debe detenerse, ahora, las fuerzas sociales debemos movilizarnos, señalar al incompetente gobierno de Morales Cabrera por su complicidad en los crímenes. Iglesias, academia, juventudes, campesinos, organizaciones sociales, ¡todos! debemos repudiar, los asesinatos de: Mateo Chaman Paau, Luis Arturo Marroquín, José Can Choc y la agresión armada en contra de dirigentes de la Asociación Campesina Chortí. Detener la vuelta al pasado, debe ser una prioridad para los guatemaltecos de bien. Nunca más la sangre campesina irrigando los campos. Libertad a los presos políticos.