Martes 20 DE Noviembre DE 2018
Opinión

El menú tiene más de dos platos

Es un error pensar que solo existen dos opciones #ProCicig o #PactodeCorruptos.

— Rodolfo Neutze
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Desafortunadamente nuestro país ha mantenido durante los últimos treinta años una constante y muy desgastante polarización, heredada de la Guerra Fría y el conflicto armado interno. Muchos pregonamos que la moderación y la cordura debe ingresar en el diálogo nacional. Considero que alimentar únicamente nuestras diferencias sin ni siquiera intentar buscar puntos de encuentro hará que la desigualdad y la pobreza solo siga creciendo, y el esperado bienestar nacional nunca llegue. Hoy estamos mal, pero todavía podemos llegar a estar peor si no tomamos acciones al respecto. Por eso es tan importante que todos los guatemaltecos, pero principalmente los generadores de opinión que publicamos en medios escritos y/o digitales, sepamos que en #Guate no existen únicamente dos bandos. Es muy preocupante que se catalogue y encasille a quien esté de acuerdo con CICIG como izquierdista o comunista y quien critique u opine en contra de acciones de MP/CICIG sea anotado en el #Pactodecorruptos. La vida NO es binaria, no solo hay dos platos en el menú. ¡Es una irresponsabilidad seguir alimentando ese monstruo de solo dos cabezas!

Yo creo que es muy difícil estar en contra de las acciones del MP-CICIG que en el 2015 culminaron con el desbaratamiento de la pandilla que ejercía el poder Ejecutivo. Estoy seguro que nadie quiere que vuelva a surgir una opción electoral “Sinibaldizón” en donde aun antes de arrancar ya se habían repartido de una vez dos procesos electorales (2015 y 2019) amparados en coimas y extorsión a contratistas del Estado, en nombramientos espurios de funcionarios públicos y en una campaña electoral millonaria. Salvo un puñado de gente, todos estamos de acuerdo con ese proceso purificador iniciado ya hace tres años. Igualmente estamos de acuerdo que los abusos y quebrantos de la ley de parte de particulares deben ser debidamente castigados en la justa medida del contexto y las circunstancias que se dieron. Acá nadie debiera tener un “almuerzo gratis” si incumplió la ley, pero tampoco se vale pedir penas exageradas para delitos que nunca antes se habían perseguido. El secreto de una justicia objetiva y clara es que haya proporcionalidad de la pena con el delito.

Aclarado mi punto que apoyo los éxitos de CICIG de los últimos años, paso a hablar de la otra opción en este menú binario que nos quieren imponer. Nadie es perfecto y errores cometemos todos. El problema radica en que por asegurarnos que los delitos de algunos miembros del PP no queden impunes, hay algunos procedimientos legales que están siendo más amplios que lo que la ley permitiría y eso pone en peligro la objetividad de la aplicación de la justicia. El caso más criticado es el de la prisión preventiva. Vemos con preocupación de casos en donde personas han pasado en prisión preventiva más tiempo que el total de la pena máxima en caso de condena. Esto genera tal incertidumbre que se da un ambiente en donde la polarización florece en la opinión pública. Tan terrible sería para el futuro del país que saliera libre, aunque sea temporalmente, alguno de los acusados de corrupción estatal, como el hecho de que un inocente pase años en la cárcel para evitar que estos pícaros puedan salir. No podemos construir justicia pasando por encima de la ley.

Guatemala ha cambiado y lo seguirá haciendo. Es inevitable porque la globalización y la expansión de las comunicaciones nos hará más libres. Lo que sí depende totalmente de nosotros es a qué velocidad tendremos esos cambios. Si gente inteligente, con un alto grado de compromiso por el futuro sigue empecinada en ofrecer solo dos platos en nuestro menú nacional, el cambio tardará y será muy doloroso. Mejor entendamos que somos muchos más los que apoyamos a CICIG, pero queremos justicia pareja y objetiva, con pesos y contrapesos, que dependa de la ley y no de personas.

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