Miércoles 14 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Fotografía de Guatemala en 17 palabras

Cuando en el claroscuro aparecen los monstruos.

— Gonzalo Asturias Montenegro
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“El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en este claroscuro surgen los monstruos”. Esta es una frase de solo 17 palabras que es la mejor fotografía de la Guatemala de hoy, en donde tenemos un viejo mundo que se muere (el de la corrupción, cooptación del Estado, impunidad…); y un nuevo mundo que no termina de aparecer, que no es otro sino aquel en el que todo el quehacer público se haga con honestidad y transparencia o con sanciones a sus infractores. Y en este claroscuro en el que estamos en estos momentos (de un mundo que muere y uno que tarda en aparecer) surgen los monstruos, a los que señalaré con nombre y apellido. Veamos los detalles de la fotografía.

El viejo mundo que empezó a morirse en 2015 es el de la impunidad selectiva (castigo para algunos delincuentes e impunidad para otros), de la cooptación del Estado, del financiamiento electoral ilícito, de la compra de leyes y fallos judiciales, de la subasta de las candidaturas a elección popular cuya “inversión” luego puede “resarcirse”, mediante el asalto a la administración pública en todas sus formas. El mundo que muere es el del tráfico de influencias y de nombramiento de incapaces para los cargos públicos, el del robo impune de energía que solapa el MP y el Estado. El mundo que queremos que muera es el de los inconstitucionales e inmorales bonos en la administración pública (del Presidente y la cúpula militar igual que de muchos de los empleados públicos), de los pactos colectivos de trabajo en el Estado con puestos hereditarios o aumentos salariales del diez por ciento anual. ¡Urge una nueva ley de servicio civil!

Este es el mundo que desde el 2015 agoniza. Y el nuevo mundo, que tarda en aparecer y en consolidarse, es el de la transparencia, del respeto a la ley, de jueces justos que emitan sentencias apegadas a la ley (no por el billete bajo la mesa), de diputados que no hagan pactos de corruptos ni leyes a su favor, o con dedicatoria o para que no haya transparencia en el quehacer público. El nuevo mundo que tarda en aparecer es de un Procurador de los Derechos Humanos que no solape a algunos ideológicamente afines a él, y que no se supedite a las ideologías, sino a justicia, la razón y la ley. Varias sentencias de la Corte de Constitucionalidad han ordenado a la fuerza pública a abrir los retenes en las carreteras, sentencia que no le importa al Procurador, que hace causa común con los revoltosos que le causan tanto daño al país, y a los guatemaltecos trabajadores. ¡El mundo futuro que está surgiendo necesita un Procurador de una sola pieza, y no de uno como el actual!

En resumen, el nuevo mundo que tarda en aparecer es el de empresarios, sindicalistas, gobernantes, diputados, jueces, alcaldes con una nueva ética: una aspiración surgida en 2015, aún sin pleno cumplimiento. Hay ya grupos de empresarios que públicamente se han comprometido con la transparencia y de luchar en contra de la corrupción, algunos inclusive han pedido perdón por dar financiamiento electoral inapropiado; ante lo cual cabe preguntar, ¿cuándo lo hará también el mundo sindical, la Conic, Joviel Acevedo, el sindicalista que se metió a la cama de la corrupción de Otto y Roxana? ¿Investigará el MP alguna vez la corrupción de Joviel? ¡Qué triste que no lo haga!

Y en medio de un mundo que muere, y de otro que aún no surge plenamente, hay un claroscuro en el que aparecen los monstruos. Y estos son iguales a Jimmy y Arzú (que quieren inmunidad para tener impunidad) y sus netcenters, los corruptos que, desde las cárceles del Mariscal Zavala y Matamoros, quieren volver a la cooptación del Estado; y también son monstruos los jueces y magistrados que siguen esperando la coima a cambio de una fallo favorable, y los diputados que se aferran a la corrupción, y también lo es un Ministro de Estado que en el pasado referéndum fue va a votar en helicóptero. Y hay monstruos que no han surgido como será el del mundo sindical, al que urge quitarle los privilegios, cosa que nadie se atreve a realizar porque nos faltan…¡No sé qué es lo que nos falta! Pero es un mundo que debe morir.

¡Construyamos una Guatemala sin privilegios! Una Guatemala sin privilegios para los ricos ni tampoco para los pobres; ni para los blancos, ni tampoco para los negros o los pardos. ¡Mueran para siempre los privilegios! ¿Por qué temerle a esa Guatemala? ¿Acaso no es mejor un futuro con honestidad y decencia que uno lleno de podredumbre? ¡Apostemos al futuro! Yo lo hago con fe en Guatemala.

La frase con la que empecé este artículo, que comencé a redactar hace una semana, es la de una versión mejorada de la original de Gramsci, que recién acabo de leer en italiano, la cual es la mejor fotografía de la Guatemala de hoy. ¡Ojalá que pronto empiece a clarear! “Alumbra, lumbre de alumbre, sobre la podredumbre…”. dijo el Gran Mago de la palabra.

 gasturiasm@gmail.com

 

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