Lunes 26 DE Agosto DE 2019
Opinión

Aprendizajes en la ciclovía

He observado cómo cada día somos más los que utilizamos la ciclovía como medio de transporte diario.

Fecha de publicación: 21-04-18
Por: Carlos Colom

Desde el mes de julio del año pasado tomé la decisión de movilizarme hacia el trabajo, y a la mayoría de reuniones que tengo entre semana, en mi bicicleta. En diez meses he recorrido 2 mil kilómetros y mis viajes se circunscriben, la mayoría del tiempo, a tres de los ejes de la ciclovía en la Ciudad de Guatemala. Reconozco que puedo hacer esto porque tengo la bendición de vivir relativamente cerca de donde trabajo y porque tengo acceso a la ciclovía.

El ahorro de tiempo, comparándolo con el uso que antes hacía del carro, es de 30 minutos al día. Esto sin tomar en cuenta el tiempo gastado cuando usaba automóvil para encontrar estacionamientos y administrar todos los trámites asociados a los tickets de los parqueos. En un año habré logrado ahorrar unas 130 horas por usar la bicicleta. Esto equivale al tiempo que ocuparía en la jornada laboral durante 15 días. En mi caso particular, el uso de la bicicleta no solo representa un ahorro de tiempo importante, que he invertido en actividades más productivas, sino que vivo más contento y he mejorado mi salud. También habré contribuido, aunque sea con una gota, en eliminar un carro del mar de tráfico en las calles de la ciudad, y en no emitir aproximadamente media tonelada de dióxido de carbono al ambiente.

Sin embargo, estos no son los efectos más importantes que ha tenido en mí el uso de mi bicicleta en la ciclovía. Esta experiencia me ha terminado de abrir los ojos en cuanto a reconocer la importancia de contar con alternativas que nos permitan movilizarnos de manera más eficiente, el sentir en carne propia el gran efecto que una pequeña obra de infraestructura puede tener en nuestra calidad de vida, y el soñar sobre lo que grandes obras de infraestructura podrían significar para el desarrollo de Guatemala. Si una pequeña obra como la ciclovía puede tener efectos como estos, ¿cuántas veces más impactaría a la población de Santa María Cahabón el que se pavimentara la ruta hacia Pajal? o ¿qué impacto tendría para el país el contar con una carretera de 6 carriles desde la Capital hacia Puerto Barrios?, por ejemplo.

En estos meses he observado cómo cada día somos más los que utilizamos la ciclovía como medio de transporte diario y cómo el ambiente que se respira en este minúsculo ecosistema es distinto. El ser una infraestructura construida con buena calidad, el estar rodeada de jardines y jacarandas en buena parte de sus tramos, el tener buena señalización y presencia constante de Policías Municipales de Tránsito y Policías Nacionales que la hacen segura, no son los factores más importantes que observo en este proyecto. El factor más importante es que genera una alternativa. Una alternativa que genera valor.

El vivir lo que significa tener una alternativa que mejora mi calidad de vida me motiva. Me motiva a contribuir en diferentes frentes de trabajo para que se generen alternativas, y así no solo los que tenemos los privilegios que tan pocos tenemos en Guatemala, puedan tener más y mejores opciones para movilizarse. Nunca imaginé que lo que empezó como un simple viaje en bicicleta en la ciclovía generaría estos efectos en mí. El incorporar el uso de la bicicleta como medio de transporte a mi rutina diaria me ha dejado muchos más beneficios de los que originalmente pensé. A los que tienen la oportunidad, les recomiendo que hagan la prueba.