Domingo 16 DE Junio DE 2019
Opinión

No podemos continuar así

Construyamos una agenda de nación que nos lleve a ese país que anhelamos.

Fecha de publicación: 18-04-18
Por: Francisco Rivas

Han transcurrido más de veinte años desde que se suscribieron los Acuerdos de Paz en Guatemala, –momento histórico que marcó una esperanza que, al día de hoy, no encontramos–. Vivimos en un país con grandes desigualdades, donde la pobreza y pobreza extrema aún son parte de la realidad. Los servicios de salud y educación continúan siendo igual de deficientes que veinte años atrás. La violencia armada producto de la guerra cesó, pero le dimos paso a la violencia producida por la delincuencia común y organizada. La corrupción se ha incrustado en las instituciones del Estado. El interés común no ha sido la prioridad de los gobiernos de turno, en los que han prevalecido la avaricia y la ambición antes que los intereses de la Nación. No hemos encontrado un modelo de desarrollo económico, político y social que beneficie a todos los guatemaltecos. No debemos continuar así, este no es el país que la gente honrada, trabajadora y que se esfuerza día a día quiere heredarle a sus hijos.

En los últimos dos años, la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), liderada por Iván Velásquez, y el Ministerio Público (MP), por Thelma Aldana, han desarrollado investigaciones que han llevado a la persecución penal de los grupos delictivos que se apoderaron del Estado para saquearlo y corromperlo. Gracias a este trabajo de investigación, la sociedad guatemalteca se ha percatado de los robos cometidos por funcionarios en el ejercicio de su cargo. Estas, seguramente, son una de las causas que tienen al país sumido en la pobreza y la desigualdad.

La labor en contra de la impunidad, la corrupción y el crimen organizado debe continuar. No retrocedamos. Es tiempo de que como sociedad hagamos un alto y definamos, de nuevo, el camino. No debemos continuar en las mismas condiciones. Dejemos por un lado las diferencias, la división y la polarización que nos han confrontado.

Sobre la base del diálogo, el consenso, la confianza y la justicia definamos puntos en común, que nos permitan avanzar como país y salir de esta etapa en la que el Gobierno está paralizado por la incompetencia y por la corrupción heredada. Recibieron instituciones debilitadas históricamente en favor de la corrupción, como la Superintendencia de Administración Tributaria, con contratos celebrados de manera fraudulenta como el caso Odebrecht, que han impedido la prestación de servicios dignos y eficientes en las dependencias del Estado. El sistema de partidos políticos ha fomentado y promovido el financiamiento ilícito. El sistema de justicia ha colapsado, y programa audiencias para el año 2020. Contamos con un Sistema Penitenciario rebasado en su capacidad física, donde el cincuenta por ciento de las personas privadas de libertad aún no han sido condenadas.

Como guatemaltecos responsables definamos y construyamos una agenda de nación, que nos lleve al país que anhelamos, con oportunidades de desarrollo y crecimiento para todos, con justicia social, seguridad, educación y libre de corrupción. Construyamos una mejor Guatemala, heredémosle a nuestros hijos un mejor país que el que recibimos.