Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Fascismo: Un aviso

“Arrancas al pollo una pluma a la vez y la gente no se da cuenta” (Albright sobre Mussolini).

— Edgar Balsells
Más noticias que te pueden interesar

Toda una gran señora y con la autoridad que le otorga el amplio conocimiento del mundo, y el dolor y la resiliencia luego de haber perdido a 26 familiares víctima del Holocausto, siendo la hija de un diplomático checoslovaco que con la invasión nazi a Praga en 1939 fueron acogidos por el Reino Unido y luego buscó cobijo en los Estados Unidos. La investigación que se difunde hoy es histórica nos dice Madeleine Albright en el libro difundido por Harper.

En esta era del ascenso de la posverdad y de “demócratas” más bien dictadores, como es el caso del actual presidente húngaro Viktor Orban, sí que vale la pena ver más lejos y no quedarnos atrapados en nuestro aldeano mundillo que no ve más allá de Belice, y cuando se enfoca en Belice lo hace trastocado, como si no se tratara de un mundo globalizado que debe enfocarse en el robustecimiento democrático.

El libro “Fascism: A warning” resulta ser un examen personal del legado fascista y su ascenso, escrito por una de las más admirables servidoras públicas del hemisferio occidental, y además la primera mujer Secretaria de Estado de los Estados Unidos, quien comienza tipificando a los fascistas de hoy y de siempre: personajes que se jactan de hablar en nombre de toda una nación o grupo, pero despreocupados de los derechos de los demás, y dispuestos a usar la violencia y cualquier medio necesario para conseguir las metas propias.

El problema hoy nos asevera Madeleine es que el momentum que tuvo el fortalecimiento de la democracia a partir de la caída del muro de Berlín parece ir en reversa y los liderazgos actuales en los propios Estados Unidos parecen demostrarlo, así como el choque de civilizaciones y del uso de la tecnología y la cultura que está empoderando a los extremos tanto en el lado de las derechas, como de las izquierdas, y en este último caso, al ser entrevistada el domingo en CNN por el experimentado Fareed Zakaria, doña Madeleine hace una interesante alusión a diversas naciones cuyos gobernantes llegaron al poder mediante elecciones y bajo el ordenamiento constitucional democrático.

Resulta ser así que múltiples líderes actuales están utilizando diversas tácticas fascistas de antaño, tal es el caso de Vladímir Putin y Kim Jong-un, retrotrayendo al globo a las décadas de 1920-30. Y hablando del momento actual de los Estados Unidos, a la experta le preocupan los síntomas fascistas de un sentimiento en las más altas cúpulas del gobierno al mostrar agresividad en contra de la prensa, pero principalmente por sentirse más allá de la ley y del Estado de Derecho y lo que es más preocupante la presencia de un discurso que exacerba las diferencias.

Otro síntoma de fascismo por parte de diversos líderes occidentales es el uso de la propaganda para diversos fines de hegemonía, y de identificación clara con un grupo determinado, irrespetando el derecho individual de las personas. Es hora entonces de decir algo y principalmente de hacer algo con respecto a esta ola social de odio y agresividad.

Tanto allá como aquí: ver, decir y hacer es lo que cuenta, encumbrando el equilibrio de poderes, edificando instituciones y principalmente empujando la resiliencia de la democracia que es un sistema de vida afectado por el pensamiento fascista que siempre busca chompipes de la fiesta: ayer fueron los judíos y hoy son los migrantes nos dice claramente Madeleine Albright, quien le comenta a Fareed Zakaria en CNN: “tanto usted como yo venimos de alguna otra parte y contribuimos a conformar la diversidad de esta nación”.

 

Etiquetas: