Domingo 26 DE Mayo DE 2019
Opinión

¡2019: Podría haber sido prometedor!

A ocho meses de la convocatoria, hay candidaturas en ciernes; ninguna muestra certeza de participación final, ninguna es considerada con expectativas de ganar.

Fecha de publicación: 18-04-18

De acuerdo con la Ley vigente, el proceso electoral dará formal inicio en enero 2019, al convocarse a elecciones generales; se elegirá a quienes durante el período 2020-2024 tendrán la responsabilidad de gobernar a nivel nacional (Presidente y Vicepresidente) y local (Alcaldes municipales) y la singular e invaluable tarea de debatir, legislar y fiscalizar desde el Congreso de la República (Diputados).

Por primera vez en 30 años el panorama se presenta plano, incierto, sin candidaturas definidas, a diferencia de procesos anteriores en los que antes de la convocatoria se presentaban candidaturas sólidas, por ejemplo, 1999: con Portillo, Berger y Colom / 2003: Berger, Colom, Ríos Montt / 2007: Colom, Pérez; Giammattei, Suger / 2011 Pérez, Baldizón, Suger, Giammattei; respecto a Torres, lo intentó pero no corrió por impedimento legal / 2015: Torres, Baldizón, Giammattei, Zury Ríos; y Jimmy Morales que apareció cinco meses antes y ganó la elección).

A ocho meses de la convocatoria, hay candidaturas en ciernes; ninguna muestra certeza de participación final, ninguna es considerada con expectativas de ganar. Hay candidatos que podrían presentarse por segunda vez (Ríos), tercera (Torres) y cuarta (Giammattei); otros aparecen con intenciones primerizas de participar, o son mencionados en corrillos y rumores, entre ellos: Thelma Aldana, Dionisio Gutiérrez, Edmond Mulet, Edwin Escobar, Francisco Arredondo, Acisclo Valladares Jr., Pedro Lamport, Estuardo Porras, Luis Velásquez y Alfonso Alonso. Todos ellos sin confirmación y sin mediciones de opinión que permitan intuir posibilidades de participación y éxito y ninguno destacando entre el grupo, aunque quizás sea muy temprano para ello. Entre ellos, es evidente el conocimiento que se tiene de la actual Fiscal General, obviamente por razones del destacado desempeño del cargo que ocupa, lo que sin embargo no ofrece ventaja ni garantía alguna en el momento de competir en la llanura con otros candidatos en condiciones iguales.

Desde el punto de vista de los partidos políticos, el panorama es patético: de los dieciséis partidos participantes en 2015, entre ellos dos alianzas para totalizar catorce opciones electorales presidenciales, dos (Lider y Patriota) fueron cancelados y el resto se encuentra con significativas dificultades. Dos de los más votados en el listado nacional (Lider, UNE, Todos, Patriota, FCN) están sujetos a impredecibles consecuencias derivadas de procesos en marcha relacionados con el financiamiento electoral. Lo que significa que, si en cuanto a posibles candidatos presidenciales el panorama es plano, respecto de los partidos es muy incierto, aunque el proceso electoral 2019 podría haber sido prometedor, si se hubieran realizado los cambios en la Ley Electoral para fortalecer la democracia interna de los partidos (elecciones primarias abiertas o cerradas, por ejemplo) y facilitado no solo la creación de distritos electorales pequeños, sino lección por personas y no el voto ciego por listas.

Y sería prometedor porque, con esos cambios, los ciudadanos, que evidencian incremento persistente de madurez política (civismo y participación del 26 por ciento en la Consulta Popular es indicador significativo) hubiesen ejercido su derecho al sufragio, con capacidad de mejorar la legitimidad y representatividad de los electos y encontrar así soluciones a los problemas políticos, económicos, sociales e institucionales que nos aquejan y que las dirigencias caducas de los partidos políticos han sido evidentemente incapaces de lograr hasta ahora y que seguirán tratando de evitar a fin de mantener sus ya conocidos y nefastos privilegios.