Jueves 13 DE Diciembre DE 2018
Opinión

Asesinato de periodistas ecuatorianos

— editorial
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El pasado viernes, el Presidente de Ecuador, Lenín Moreno, confirmó el asesinato de los 3 miembros del equipo periodístico del diario “El Comercio”, que fueron secuestrados el 26 de marzo de este año en la provincia de Esmeraldas, ubicada en la frontera con Colombia, por el Frente Oliver Sinisterra (FOS), un grupo narcoterrorista disidente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), comandado por alias “Guacho”.

El jueves pasado, el FOS emitió un comunicado en el que anunció que, debido a las operaciones de rescate de las fuerzas de seguridad, el periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra habían muerto, información  que fue confirmada por el gobierno ecuatoriano el viernes pasado.

El artículo 9 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dispone: “9) El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”.

Asimismo, el principio 4 de la Declaración de Chapultepec, adoptada por La Conferencia Hemisférica sobre Libertad de Expresión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), celebrada en México, D.F., el 11 de marzo de 1994, establece: “El asesinato, el terrorismo, el secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores, coartan severamente la libertad de expresión y de prensa. Estos actos deben ser investigados con prontitud y sancionados con severidad”.

Concretamente, el gobernante ecuatoriano expresó: “Con profundo pesar lamento informar que se confirma el asesinato de nuestros compatriotas. He dispuesto acciones inmediatas. El país está de luto. Sepamos respetar el dolor de nuestros hermanos. Ahora es tiempo de estar unidos”.

Por su parte, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó: “Espero nuevamente condenar este hecho deplorable, este asesinato de estos 3 ciudadanos ecuatorianos. He estado en permanente comunicación con el presidente (ecuatoriano) Lenin Moreno, le he dicho y le he reiterado que tiene todo el apoyo y toda la solidaridad y toda la colaboración para que los responsables de este crimen sean llevados a la justicia”.

Los asesinatos de periodistas son cobardes ataques contra el ejercicio de la libertad de expresión de ideas, la cual está reconocida y garantizada los tratados y convenciones internacionales sobre DD.HH.

Por tanto, nos sumamos a la exigencia a las autoridades ecuatorianas y colombianas para que cumplan con su deber de esclarecer el asesinato de los trabajadores de la prensa ecuatoriana Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra, a fin de que los autores (intelectuales y materiales), así como los cómplices y encubridores de dichos hechos de sangre sean detenidos, juzgados y severamente castigados.

Asimismo, expresamos nuestras condolencias y solidaridad a la prensa ecuatoriana por este infausto hecho de sangre.

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