Jueves 13 DE Diciembre DE 2018
Opinión

Una historia a la medida

Usureros de los despojos de las naciones indígenas tras la conquista.

— mario mérida
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Escribir acerca de la historia nacional requiere investigar con acuciosidad, imparcialidad y ética, condiciones que colisionan con la ideología de los investigadores, definida esta: como el conjunto de creencias e ideas individuales, grupales o sociales que determinan al sujeto poseedor y que lo colocan en la realidad existente de manera particular. Pero esa realidad depende de los intereses de la persona o personas que la interpretan.

Se habla de miles de comunidades destruidas por el ejército justificado con lo expresado por el señor Pablo Ceto, para quien el contexto “… revolucionario, las comunidades Popti, Chuj, Ixil, K’iche’, Q’eqchi’, Mam y otras, registran en su memoria histórica la decisión de sus autoridades tradicionales, los Mamines en San Miguel Acatán, los Mama’ y B’aalvatztiixh en la Región Ixil, entre otros, de incorporarse de manera colectiva y comunitaria al proyecto revolucionario como continuación de su resistencia maya de siglos atrás, fue una decisión histórica de los consejos comunitarios mayas… (Rebelión y Genocidio en Guatemala. www.emancipacion.org) lo resaltado es del suscrito. Pero, esto no es cierto, solo fue el discurso para venderse en el extranjero. La guerrilla no fue a convencer a los ancianos para que incorporaran a los pueblos mayas, los incorporó usando el dogma religioso.

Quienes ocultan los eventos que contradicen su verdad para edificar una memoria a la medida con aviesos fines financieros por medio de ONG, reconocimiento social o internacional; los presenta como usureros de los despojos de las naciones indígenas ya confrontadas entre sí antes de la conquista y, que luego se aliaron con el conquistador para buscar su reconocimiento (Cachiqueles y Quichés), para terminar manipulados por un minúsculo grupo de ladinos que intentaron derrotar al sistema político que no era de su agrado.

El editorial de Prensa Libre describe lo que se pretende negar “Un éxodo de quichelenses a lugares circunvecinos y a la ciudad capital, se ha observado en los últimos días. Huyen de la violencia imperante en ese departamento, donde grupos de organizaciones clandestinas han sembrado terror y muerte, asesinando a ancianos, mujeres y niños, quemando las propiedades, destruyendo carreteras… El Ejército nacional se encuentra patrullando las carreteras del occidente del país, para brindar protección a los habitantes”

(12/07/1981. P. L. 16).

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