Miércoles 19 DE Septiembre DE 2018
Opinión

El cartel Pérez Molina-Baldetti Elías

Las confesiones de Monzón están dando la vuelta al mundo.

— Irmalicia Velásquez Nimatuj
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La importancia de las declaraciones, como anticipo de prueba, de Juan Carlos Monzón Rojas tienen una profunda importancia para Guatemala porque están evidenciando que Otto Pérez Molina como Presidente de la República y Roxana Baldetti, como Vicepresidenta junto a sus ministros, diputados afines y miembros del sistema de justicia colocados durante su mandato o comprados, operaron juntos, desde las entrañas del Estado como un cartel del crimen organizado para saquear y acumular hasta el último centavo que pudieran.

Las confesiones de Monzón están dando la vuelta al mundo pero sobre todo están registrando en la historia contemporánea lo que la población trabajadora sabía pero no podía comprobar, mientras los delincuentes como Pérez, Baldetti, sus ministros, burócratas, empresarios o banqueros no esperaban que saliera a luz.

El testimonio en primera persona de Monzón, como Secretario Privado de la Vicepresidencia le permitió tener acceso a información privilegiada sobre acciones estatales y privadas de los principales funcionarios de Guatemala. Él es hasta ahora, el único testigo, que mejor ha desnudado con documentación y evidencias el socavamiento del Estado, la defraudación, el robo, el saqueo y la destrucción de la institucionalidad por quienes fueron electos para cuidar los bienes de los guatemaltecos.

Dado que Guatemala es un país pequeño no es extraño que salgan a escenas desde “respetables” miembros del capital financiero, comercial, industrial, agrario y hasta del capital criminal como cómplices de Pérez y Baldetti, todas y todos estos actores de múltiples formas ordeñaron y se enriquecieron al disputarse la mayor cantidad de beneficios que el Estado les pudo proveer. Por esto, las condiciones de desigualdad extrema, pobreza, falta de recursos en salud, educación, vías de comunicación y anarquía pública en que vivimos es responsabilidad de los burgueses de cuello blanco que dicen “amar e invertir en Guatemala.” Ellos también deben enfrentar a los tribunales.

Monzón a cambio de apoyar a la justicia, desmenuzando cómo operaban el Presidente y la Vicepresidenta, obtendrá una nueva vida junto a su familia lejos del país. A pesar de su participación en hechos ilícitos, quizá con el tiempo se le reconozca haber hablado sabiendo la sentencia a la que lo ha condenado el cartel Pérez-Baldetti.

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