Lunes 23 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Elección de nuevo Contralor de Cuentas

Fecha de publicación: 05-04-18
Por: editorial

Conforme la Constitución, el Congreso debe elegir, con el voto favorable de, por lo menos, la mitad más uno de los diputados, al Contralor General de Cuentas (CGC) de una nómina de seis candidatos que elabore la respectiva Comisión de Postulación, integrada por un representante de los rectores de las universidades del país, quien la preside, los decanos de las Facultades que incluyan la carrera de Contaduría Pública y Auditoría y un número equivalente de representantes electos por la Asamblea General del Colegio de Economistas, Contadores Públicos y Auditores y Administradores de Empresas. El procedimiento de selección debe sujetarse a la Ley de Comisiones de Postulación.

De acuerdo con nuestra Constitución, el CGC es el jefe de la Contraloría General de Cuentas, que es una institución técnica descentralizada, con funciones fiscalizadoras de los ingresos, egresos y, en general, de todo interés hacendario de:

1) Los organismos del Estado, los municipios, entidades descentralizadas y autónomas;

2) Cualquier persona que reciba fondos del estado o que haga colectas públicas; y

3) Los contratistas de obras públicas y cualquier otra persona que, por delegación del Estado, invierta o administre fondos públicos.

Asimismo, la Constitución establece que el CGC, además de ser mayor de 40 años, guatemalteco, Contador Público y Auditor, debe estar en el pleno goce de sus derechos ciudadanos y haber ejercido su profesión por lo menos diez años, debe gozar de reconocida honorabilidad y prestigio profesional, así como no debe tener juicio pendiente en materia de cuentas.

La honorabilidad es la cualidad de honorable, es decir digno de ser honrado o acatado, en tanto que el prestigio significa realce, estimación, renombre, fama, buena reputación y buen crédito. La no existencia de un juicio pendiente en materia de cuentas implica que el designado no debe estar sujeto a reparos por actuaciones públicas anteriores a título de cuentadante.

La Constitución también dispone que para los efectos de la designación del CGC se atienda a méritos de capacidad, idoneidad y honradez, y que el período de funciones del CGC es de cuatro años. En todo caso, cabe advertir que la elección en el Congreso debe ocurrir antes del 13 de octubre de 2018, fecha en que vence el período de funciones del actual CGC (tres años y nueve meses).

En fin, dado que las funciones de la Contraloría General de Cuentas son fundamentales en el sector público, se esperaría que su nuevo jefe tenga cualidades excepcionales y que su desempeño profesional sea eficiente, ético, meritorio y, en gran medida, ejemplar. Tamaña tarea tienen los diputados al Congreso, cuyo voto a favor o en contra de los candidatos, en su caso, debería ser público, razonado y expreso.