Sábado 28 DE Marzo DE 2020
Opinión

La Corte Internacional de Justicia

Conociendo algo del potencial foro.

Fecha de publicación: 23-03-18
Por: alvaro castellanos howell

Creada en 1945 por la Carta de las Naciones Unidas, comenzó a funcionar en 1946.

Su sede está en La Haya, Holanda, en el llamado Palacio de la Paz.

Un dato interesante es que su primer presidente fue un magistrado de nacionalidad salvadoreña, don José Gustavo Guerrero, quien fuera el último presidente de la Corte Permanente de Justicia Internacional.

Quince magistrados la integran, y deben representar a las principales civilizaciones y a los sistemas jurídicos más importantes del mundo.

En la práctica, este principio se refleja en la distribución de la Corte, que se reparte ante las principales regiones del mundo. Actualmente, dicha distribución es la siguiente: tres miembros proceden de África; dos de América Latina y el Caribe; tres de Asia; dos de Europa Oriental y cinco de Europa Occidental y otros Estados.

Los magistrados no son delegados de gobierno alguno y antes de asumir su cargo deben jurar solemnemente que ejercerán sus poderes con absoluta imparcialidad y libertad de conciencia.

Su mandato es de nueve años, pudiendo ser reelectos, y son inamovibles salvo que la misma Corte considere que un magistrado no cumple con las condiciones de imparcialidad e independencia. Nunca se ha removido a un magistrado en sus casi 72 años de historia. Deben dedicarse de tiempo completo a sus funciones judiciales y por ende, dicho cargo es incompatible con
cualquier otra función, pública o privada.

Otro dato interesante es que, si la Corte no cuenta con magistrado de la nacionalidad de un Estado parte en un caso en litigio, ese Estado puede escoger a un magistrado especial o ad hoc, quien debe hacer la misma declaración de independencia e imparcialidad. No tiene que tener necesariamente (y con frecuencia no la tiene) la nacionalidad del mismo Estado que lo designa.

Participa en plena igualdad con sus demás colegas en toda decisión relativa al asunto en litigio.

Así, si Guatemala y Belice aprobaran enviar a la Corte la disputa conforme las consultas populares que se avecinan, podrían ambas naciones nombrar a un magistrado ad hoc cada una.

Guatemala ya fue parte de un caso ante la Corte Internacional de Justicia. Es el llamado “caso Nottebohm” y su contraparte fue el Estado de Liechtenstein. El caso fue resuelto en 1955 a favor de Guatemala.

El prestigio de la Corte Internacional de Justicia se basa en que no se ha cuestionado su imparcialidad e independencia en sus siete décadas de existencia y a lo largo de los más de 120 casos que han resuelto y las más de 20 opiniones consultivas que han emitido.