Miércoles 14 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Un Cinturón, un Camino

Se convirtió en el proyecto geopolítico chino más ambicioso desde que se instaurara la ruta de la seda dos mil años antes..

— Roberto Antonio Wagner
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Desde hace una década China inició su proceso geopolítico para hacerse con el control geopolítico de la mayor parte de Asia y con la celebración del décimo noveno congreso del partido comunista chino (PCC), sus planes para ir más allá de Asia fueron más que claros.

El acelerado crecimiento económico y su expansión comercial fueron el primer paso que China llevó a cabo en sus planes para posicionarse como un actor global de peso. En la actualidad cuenta ya con más tratados comerciales que los EE. UU. y ha marcado una considerable distancia de las otras potencias emergentes conocidas como los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en donde actúa como el líder. Pero su iniciativa del 2013 “Un Cinturón, un Camino” se convirtió en el proyecto geopolítico chino más ambicioso desde que se instaurara la ruta de la seda dos mil años antes y refleja sus planes geopolíticos más allá del
continente asiático.

Muchos la consideran como el Plan Marshall para Asia, pero es más que eso. Esta iniciativa consiste en una estrategia de desarrollo socioeconómico que busca “promover la conectividad de los continentes de Asia, África y Europa y sus respectivos mares”. La ambición del proyecto catapultó al actual presidente Xi Jinping al punto que, durante el PCC de octubre pasado, no se mostraron nuevos liderazgos políticos. Esta situación provocó lo que muchos analistas temían y es una reforma legal en China para que Jinping pueda permanecer en el poder por más de diez años.

Este será uno de varios retos que enfrentará China en los próximos cinco años. El personalismo en la política fue uno de los elementos más criticados por “el pequeño gran timonel” Deng Xiaoping, quien siempre consideró esto como uno de los grandes errores de Mao Zedong. Pero la hegemonía geopolítica tiene otros altos costos en el corto plazo: primero, el tema de Corea del Norte en donde EE. UU. ya está poniendo sus cartas sobre la mesa. Segundo, la mediación en los grandes conflictos de la región, en donde potencias emergentes como Rusia (conflicto en Ucrania) y la India (conflicto Indo – Paquistaní por Cachemira) y súper potencias como EE. UU. (conflicto Israel – Palestina) son partes interesadas.

@robertoantoniow

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