Martes 23 DE Abril DE 2019
Opinión

Spinoza y Einstein

Esta vida es lo único que tenemos, aquí y ahora, y lo único que necesitas.

— Amílcar Álvarez

Baruch Spinoza fue considerado uno de los filósofos racionalistas más importantes del siglo XVII que identificó a Dios con el mundo –Panteísta–. El siglo pasado cuando Einstein daba conferencias en diferentes universidades estadounidenses los estudiantes le preguntaban si creía en Dios, contestando que creía en el Dios de la naturaleza de Spinoza, quien decía que DIOS hubiera dicho: deja de estar rezando y dándote golpes en el pecho, lo que quiero es que salgas al mundo y disfrutes de tu vida. Quiero que goces, que cantes y te diviertas, que disfrutes todo lo que he hecho para ti. Deja ya de ir a esos templos lúgubres, oscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa, mi casa está en las montañas, en los bosques, ríos, lagos, en las plagas, allí es donde vivo, donde expreso mi amor. Deja de culparme de tu vida miserable, yo nunca te dije que habría nada malo en ti o que eras un pecador o que la sexualidad fuera algo malo. El sexo es un regalo que te di para expresar tu amor, tu alegría, así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer. Deja de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo, si no puedes tenerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tus hijos, no me encontrarás en un libro. Confía en mí, deja de pedir ¿Me vas a enseñar a mí a hacer mi trabajo? Deja de tenerme tanto miedo, yo no te juzgo, critico ni me enojo ni me molesto, ni te castigo. Yo soy puro amor. Deja de pedir perdón, no hay nada que perdonar, si yo te hice yo te llené de pasión, limitaciones, placer, sentimientos, necesidad, incoherencia, libre albedrío. ¿Cómo culparte si tú respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? Crees que yo podría crear un lugar para quemar a mis hijos que se porten mal por el resto de la eternidad. ¿Qué clase de Dios puede hacer eso? Olvídate de cualquier tipo de mandamiento, ley, esas son artimañas para controlarte, manipularte, que solo crea culpa en ti, respeta a tus semejantes, no hagas a otros lo que no te gusta que te hagan. Lo único que pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.

Amado mío, esto no es una prueba ni un escalón, ni un paso en el camino ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que tenemos, aquí y ahora, y lo único que necesitas. Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, pecados ni virtudes. Nadie lleva un marcador ni un registro, eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno, no te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo: vive como si no lo hubiera, como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir, así si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o no, te voy a preguntar ¿Te gustó? ¿Te divertiste? ¿Qué te gustó más? ¿Qué aprendiste? Deja de creer en mí, creer es suponer, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tus hijos, cuando acaricias a tus cachorros, cuando te bañas en el mar. Deja de alabarme, qué clase de Dios idólatra crees que soy. Me aburre que me alaben, me cansa que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tu relación, del mundo. ¿Te sientes admirado, sobrecogido? Expresa tu alegría, esa es la forma de alabarme. Deja de complicarte y repetir lo que te enseñaron sobre mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas ¿para qué necesitas más? Para qué tantas explicaciones. No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame adentro, allí estoy latiendo en ti… Ese era el Dios en que creía Einstein, una percepción interesante que un amigo me envió vía electrónica. Baruch Spinoza, filósofo de origen portugués, nació en Holanda, 1632-1667. JOYA. La belleza de la perfección, está en la imperfección.

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