Viernes 16 DE Noviembre DE 2018
Opinión

El precio a pagar por las redes sociales

Participar en redes sociales, como muchas actividades, tiene costos y beneficios.

— Rafael Cisneros*
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Hay muchas definiciones de lo que son las Redes Sociales (RRSS). Voy a usar una adaptada del libro Irresistible de Adam Alter que define mejor el asunto de mi artículo: “Las Redes Sociales son formas de entretenimiento, las cuales emplean toda acción posible para capturar la mayor cantidad de minutos de nuestra atención, obteniendo a la vez nuestra información personal para usarla en la venta de publicidad”.

El usuario de RRSS, habrá identificado inmediatamente que esta definición omite algunos beneficios que todos buscamos, tales como estar en contacto con familiares y amigos que están a distancia, estar enterado en tiempo real de lo que ocurre en el mundo, o posicionar nuestra marca personal ante terceros, todo lo cual es legítimo. Lo que no sabías de las RRSS, es que en la mayoría de los casos los costos de estar activamente en ellas superan los beneficios.

Entre los mayores costos está la imposibilidad de concentrarse por periodos largos en temas específicos o en la reducción severa y a veces permanente del span of attention; está el temor de no saber qué está pasando; y está el miedo a quedar fuera de la sociedad y del mercado profesional por no estar en RRSS.

La concentración de la atención es fundamental para el aprendizaje, para la generación de contenido, para producir trabajo relevante, y para el crecimiento personal y la toma de decisiones. La alternabilidad de tareas, como ocurre cuando revisamos con diferencia de minutos el e-mail, chats, RRSS, y demás formas de comunicación, impiden el tipo de concentración de
atención que nos hace más productivos.

Este costo de usar, o abusar, de las RRSS con frecuencia es subestimado porque es difícil de cuantificar. En economía hay un concepto muy bien acuñado y es el “Costo de Oportunidad”, con frecuencia es subvalorado, y por tanto también con frecuencia es muy alto. ¿Cuánto vale nuestro tiempo? No solo profesionalmente, por ejemplo, cuánto vale una hora de nuestro tiempo. Sino un coste más alto, ¿es cuánto vale una hora de disfrute de nuestra actividad favorita?, … la cual ya no haremos porque la habremos pasado en redes sociales.

Cultivar una marca personal y una reputación profesional también es importante y a veces es usado como argumento para participar activamente en RRSS. No obstante, el mercado laboral valora por sobre todo el liderazgo, la capacidad de ejecución, y cosas como la producción y logro de objetivos valiosos y excepcionales. Es decir, el mercado va a pagarle mejor a un profesional capaz de escribir algoritmos que generan valor, o resolver complejos problemas legales, o liderar equipos de profesionales coordinando una exitosa ejecución de objetivos compartidos, a uno que no puede hacer ninguna de estas tareas, pero está en el top cinco por ciento de seguidores y “likes” en sus redes sociales.

Ya hay estudios que demuestran que con frecuencia el uso de las RRSS aumenta los sentimientos de soledad, y puede provocar problemas de baja autoestima, ansiedad, fobias, e incapacidad de disfrutar de la vida diaria, y de concentrarse en tareas permanentes que permiten ser productivos en el trabajo. No es solamente el costo de oportunidad, sino que hay costos reales en el uso de las RRSS.

Participar en redes sociales, como muchas actividades, tiene costos y beneficios. Los primeros han sido hasta ahora difíciles de identificar, pero con la investigación disponible, podemos proponernos hacer un uso de las RRSS limitado, esporádico y orientado a nuestro bienestar, asegurándonos de invertir bien el recurso más valioso que tenemos: nuestro tiempo personal.

*Director B2B de Telefónica Centroamérica

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