Sábado 15 DE Junio DE 2019
Opinión

La izquierda guatemalteca ayer y hoy (VI)

La deshonestidad intelectual.

Fecha de publicación: 28-02-18
Por: Gonzalo Asturias Montenegro

Una de las peores lacras de la política guatemalteca es la deshonestidad intelectual, que atrapó, sin piedad alguna, tanto a la izquierda como a la derecha. Para explicarlo fácilmente voy a recrear un escenario verosímil. Imaginémonos que en Cuba gobernara Fidel Castro, y en Chile Augusto Pinochet. Ante ello, Rigoberta Menchú seguramente que censuraría las violaciones a los derechos humanos de parte de Pinochet, y no así de las de Fidel; y, por el contrario, Mario Sandoval Alarcón, un dirigente histórico de la derecha, lo haría de las de Fidel pero no de las de Pinochet. Esto muestra que la selectividad se dirige solo a apañar los desmanes de los de la misma ideología, y no a la defensa real de los derechos de todo ser humano, como debería de ser. Esto es deshonestidad intelectual. ¿Por qué no hubo nadie que censurara a los dos? Los grandes políticos que trascienden son los que actúan con total honestidad intelectual. Un ejemplo es el de Mandela, que luchó, como un titán, no solo contra la demente discriminación racial de los blancos, sino también, con igual energía, contra los abusos de los negros. Y trascendió porque estuvo por encima del color de piel de los que cometían los atropellos contra el ser humano. Por ello, tristemente nuestros políticos no trascienden más allá de la generación que los elogió o vituperó. Un ejemplo de honestidad intelectual en nuestro medio, es la línea editorial de elPeriódico que no ha solapado ni al Socialismo del Siglo XXI de Chávez y Maduro ni a Roxana u Otto por señalar dos extremos de la ecuación política, que es lo que le da el valor moral y prestigio intelectual que tiene el medio. Igual sería aplicable al quehacer político. Y a todo el quehacer humano.

Pongo otro ejemplo actual y crudo de esta doble moral, que es deshonestidad intelectual. Las personas de izquierda defienden a la justicia indígena, pero callan (hacen mutis por el foro) ante las evidentes violaciones de los derechos humanos que representan muchos de los castigos que generalmente se aplican en esa justicia. Alguno lo justificó en la TV diciendo que en las cárceles ladinas también se violan los derechos humanos. ¡Con este criterio a dónde iríamos a parar! La lucha por los derechos humanos tiene que ser pareja, señalando a quien los viole sean o no de mi gusto político. Justificar las violaciones a los derechos humanos de quienes piensan como uno es
deshonestidad intelectual.

Yo, que me mostré a favor de la justicia indígena, propuse que el Congreso emita una ley marco, que establezca la prohibición de castigos que sean violatorios de los derechos humanos reconocidos en nuestra Constitución política y en los tratados de la materia de los que Guatemala es signataria, aunque con mi propuesta no quedé bien ni con indígenas ni con ladinos. Al final que me importa. ¡Quedé bien con mi conciencia!

Después de este introito, me referiré al partido político en formación Movimiento Semilla, el cual aún no ha hecho un planteamiento completo de su ideología. Espero que sus propuestas, cuando las hagan sus promotores, tengan esa honestidad intelectual, que no ha sido usual en Guatemala ni en la izquierda ni en la derecha, porque de no ser así vendrían a ser parte del espíritu pre-2015, habiendo en ese caso nacido en la obsolescencia. Mi mensaje: necesitamos partidos de izquierda y derecha que tengan total honestidad intelectual, porque de lo contrario no tendrán nada que aportar al país. Además de la honradez intelectual, es necesario que sus planteamientos sean realistas y que no sigan matizados por resabios del pasado, de la guerra fría y caliente; que ellos vean las oportunidades que están por delante y que no solo miren para atrás, por el espejo retrovisor del auto, porque las oportunidades para el país y para el ser humano siempre están adelante.

Asumiendo que hagan planteamientos honestos y realistas, en una primera elección, no pienso que Semilla pase de primera base. Para madurar, un partido político necesita tiempo. Y el tiempo ya está en contra de ellos.

Por lo demás, Semilla parece que se levantó con el pie izquierdo porque uno de sus fundadores más conspicuos, Juan Alberto Fuentes Knight, está detenido bajo cargos de supuesta corrupción en el gobierno del que fue ministro de Finanzas, según imputaciones del MP/CICIG. Si se comprobaran los hechos, Fuentes Knight habría caído por corrupto o por pendejo, o por ambos, lo cual en ningún caso es un elogio para él. Pero de momento, oprimamos la tecla de pausa porque Fuentes Knight, como todos los imputados, tiene el derecho a la presunción de inocencia.

Con esto concluyo seis artículos de análisis de la izquierda guatemalteca de 1954 a la fecha, que espero hayan sido certeros en el escaneo de la misma, porque de lo que sí doy fe es que fueron producto de honestidad intelectual.

gasturiasm@gmail.com