Jueves 17 DE Octubre DE 2019
Opinión

¿Qué pensar de Dionisio Gutiérrez?

Mientras el sector empresarial organizado invita a Daniel Ortega a un foro del gremio, el señor Gutiérrez considera su gobierno como una dictadura.

Fecha de publicación: 27-02-18
Por: estuardo porras zadik

Dionisio Gutiérrez regresa a la palestra con un discurso disonante al sector al que pertenece. Es difícil descifrar sus intenciones. Lo que no puedo ignorar, es su acertado diagnóstico de la situación por la que atraviesa el país, las razones que nos trajeron hasta aquí, y los retos que enfrentamos. Sin titubear, Gutiérrez asistió a una entrevista con Luis Felipe Valenzuela, en el programa A Primera Hora de Emisoras Unidas. Su voz define su postura ante temas en los que su sector ha sido gris y ambiguo. Importante empresario, indudablemente sus empresas están agremiadas a las diversas cámaras empresariales, se aleja de las mismas con un discurso progresista. Durante la entrevista, dijo: “Cuando me dicen comunista me hace gracia, confirma el nivel de polarización”. Sin embargo, no olvidemos que para las manifestaciones del 2015, entre las piñatas y pancartas, estaba su rostro. ¿Cómo descifrar entonces a don Dionisio?

Separarse de la historia le será imposible. Al preguntársele acerca del involucramiento del sector privado en la cooptación del Estado de Guatemala, respondió: “Todos tenemos responsabilidad, ya sea por acción o por omisión”. Una admisión que pocos se atreven a hacer, y sin la cual será imposible construir un mejor país. Según Gutiérrez, “hay fuerzas oscuras en los últimos treinta años de la era democrática, que nos llevaron a la captura del Estado”, –frase que estamos acostumbrados a escuchar de críticos, intelectuales y medios de comunicación, pero jamás de un empresario–. Espero que sus palabras sean tan genuinas, como lo son coherentes. ¿Cómo no asombrarnos de su postura, cuando hemos sido testigos del actuar de varios líderes empresariales? Algunos de ellos manifiestan públicamente su repudio al comisionado Iván Velásquez al frente de su casa, y otros, comprometen al sector otorgándole su beneplácito al presidente Jimmy Morales, después de todos los acontecimientos. Cuando Gutiérrez expone que, “lo que hay en Guatemala es una lucha de las fuerzas oscuras de quienes quieren mantenerse en el poder, y otras fuerzas positivas que quieren luchar a la par de la justicia”, ¿de qué lado ubica a sus colegas y de qué lado está él?

Un mensaje que me dejó perplejo, es el siguiente: “El presidente no está invitado al III Encuentro Ciudadano, porque no queremos complicar el evento. A él no le irá bien. Habrá opiniones que no le van a favorecer. No queremos que se sienta mal. Suficientes problemas tiene”. Su distancia no solo se limita a sus colegas sino también al gobierno de turno, distanciamiento que sella al manifestar que “desde ningún punto de vista la lucha contra la corrupción le ha hecho daño a la economía del país. Decir eso es una aberración, práctica, política e intelectual”, que “es positivo el llamado del comisionado de la CICIG a que los financistas de partidos pidan perdón”, y al haber lamentado la salida de Juan Francisco Solórzano Foppa de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

Está por verse si sus palabras son genuinas y no solo un mensaje disfrazado de cinismo. Por el bien de Guatemala, esperemos que así sea y que como él, otros líderes de todos los sectores del país definan sus posturas en favor de una mejor Guatemala para todos.