Miércoles 30 DE Septiembre DE 2020
Opinión

Mariscal Zavala

“No están todos los que son, ni son todos los que están”.

Fecha de publicación: 24-02-18
Por: Danilo Parrinello

Hago hoy un paréntesis en el tema que he venido tratando sobre los candidatos a presidente en las elecciones que se verificarán el año entrante, ya que por razones humanitarias esta semana estuve de visita en el Preventivo de la zona 17, ubicado en el interior de la Brigada Militar de Infantería del Comando Regional Central “Mariscal Zavala”. Para mis finos lectores me permitiré recordarles qué es y quién es el Mariscal Zavala. El nombre proviene de José Víctor Zavala, militar conservador partidario del que fuera caudillo militar Rafael Carrera, presidente vitalicio (dictador) cachureco representante de la mayor tendencia conservadora de la Guatemala del siglo XIX.

Desde hace unos años en los terrenos de la Brigada Militar Mariscal Zavala, hay un centro de detención preventiva civil para hombres y mujeres en la zona 17 de la capital. Dicho centro pertenece al Sistema Penitenciario, la Cenicienta del Ministerio de Gobernación, que tiene allí una instalación que por fuera se ve como que cumple con los requisitos mínimos para lo que está siendo utilizada y es la parte destinada a las mujeres. A una buena distancia está el área para hombres dividida en dos o eso es lo que a simple vista se puede deducir. Una que podríamos llamar general y otra de menor tamaño y con más vigilancia y seguridad en donde se encuentran detenidos, preventivamente, (algunos llevan cinco años allí) dos expresidentes, y algunos exfuncionarios así como algún civil, dentro de los que se encuentra Max Quirín, de gran prestigio y cariño de quienes lo conocemos, detenido por haber sido miembro de la Junta Directiva del IGSS representando a la parte empleadora. Ese paradigmático caso llora sangre y pasará a la historia como uno de los más infames, tan ingrato como el del Coronel Juan Chiroy en que la justicia dejó de serlo para convertirse en un monstruo de venganza.

La otra parte, del centro de detención “preventiva” que llamaré “general” es lo más parecido a un campo de refugiados sirios o africanos de esos que se ven en los noticieros o en las películas. No voy a decir que sean condiciones infrahumanas en las que viven los detenidos, pero tampoco son un hotel o un “resort” vacacional, como dijera una estúpida en Facebook donde se permitió escribir “donde se están dando la gran vida”; francamente allí hay gente inocente, privada de la libertad uno de los derechos humanos fundamentales, así como sufriendo de incomodidades sinfín, que debieran demandar al Estado al salir, por millones de dólares, como suele hacer cierta ralea, que se ha enriquecido aduciendo daños imaginarios. Esos resarcimientos los debieran pagar de sus bolsillos los fiscales ineficientes y prepotentes y los jueces faltos de dignidad que emiten fallos injustos queriendo así quedar bien con sus amos extranjeros.

Dice el refrán; “…Dios tarde pero no olvida” menos olvidarán los detenidos injustamente, sus esposas, padres, e hijos que sabiendo al familiar inocente, han de sufrir el escarnio y la humillación de la injusticia. Si usted puede visite el “Mariscal Zavala”, verá lo que es hoy la justicia penal en Guatemala.