Lunes 21 DE Mayo DE 2018
Opinión

Tesoros perdidos de los mayas

— editorial
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En un documental que fue transmitido a través del Canal NatGeo el pasado domingo, se informó que dos arqueólogos, Tomás Barrientos y Marcello Canuto, escanearon con la técnica Light Detection And Ranging (LiDAR), 2 mil 100 kilómetros cuadrados en la Reserva de la Biosfera Maya, cuya área es de 21 mil 602 kilómetros cuadrados, que es el espacio natural protegido más grande de Guatemala.

Los hallazgos modifican radicalmente la visión que se tenía de la Civilización Maya. Se localizaron unas 60 mil estructuras individuales, entre viviendas, grandes palacios, pirámides y carreteras, una muralla de 14 kilómetros de longitud que rodeaba la ciudad de Tikal, así como múltiples murallas que rodeaban laderas de cerros y calzadas que conectaban torres de avistamiento para proteger el sitio del Zotz y Tikal.

Con LiDAR se mapearon 200 kilómetros cuadrados en torno a Tikal y solamente se habían mapeado 16 kilómetros cuadrados con métodos tradicionales.

Dado dicho desarrollo urbanístico, se estima que el número de habitantes podría haber llegado hasta los 10 millones, entre el año 300 a. C. y el año 900 d. C. (Períodos Preclásico Tardío y Clásico), lo que supone un importante manejo de recursos, que permitió el sostenimiento de esa población.

Como podrá advertirse, este descubrimiento reposiciona a la Civilización Maya al mismo nivel de las Civilizaciones Egipcia y China, e inicia una revaloración del patrimonio cultural guatemalteco y, específicamente, del Mundo Maya, a través de los hallazgos en la selva petenera, que constituyen un fiel testimonio del esplendor de esta gran civilización.

Sin duda, conforme vayan avanzando los hallazgos se irá comprendiendo el esplendor del Mundo Maya, extremo que atraerá a muchos estudiosos e investigadores, que perfilarán en su justa dimensión la Civilización Maya. Además, nuestro país, por vocación natural, debería convertirse en un centro turístico de gran envergadura.

Inequívocamente, este descubrimiento arqueológico es de gran trascendencia para Guatemala y ha venido a coronar la terminación del 13 Baktún. Supone un enriquecimiento de nuestra herencia cultural y abre las puertas a conocer con mayor profundidad a la todavía desconocida Civilización Maya y, sobre todo, a aprender de ella.

Toca al Ministerio de Cultura y Deportes el gran desafío de liderar y coordinar el proceso de investigación y evaluación de los centros arqueológicos mayas, impedir la depredación y el deterioro de los mismos, así como promover, juntamente con el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), el turismo arqueológico.