Viernes 17 DE Agosto DE 2018
Opinión

#IVANSEQUEDA

La lucha contra la corrupción y la impunidad se hace de frente.

— estuardo porras zadik
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La corrupción, desde hace mucho tiempo cobró su factura en la vida de millones de guatemaltecos. Víctimas a diario de este flagelo, nos hemos acostumbrado a vivir bajo las consecuencias de este mal. Sin embargo, para esta gran mayoría la continuidad de la corrupción e impunidad no es una opción, y no fue sino hasta la llegada del doctor Iván Velásquez a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), que la posibilidad de una Guatemala libre que este cáncer se pudo palpar. Guatemala hoy depende del liderazgo de los que puedan contrarrestar la defensa de aquellos que luchan, sin argumento sólido, lógico y convincente, por mantener a flote nuestra tan destructiva condición existente.

A continuación, comparto con ustedes la nota enviada al honorable secretario general de la Organización de Naciones Unidas, António Guterres, previo a la visita de la canciller:

“Le escribo en esta oportunidad desde la perspectiva de un ciudadano guatemalteco preocupado como lo está la mayoría de mis compatriotas. Soy un extracto del Sector Privado Tradicional, y desde el año 2015 soy un promotor activo de la indudable labor de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, CICIG. La CICIG, bajo el indiscutible liderazgo del Dr. Iván Velásquez, ha traído esperanza a millones de guatemaltecos, haciendo que una Guatemala sin corrupción e impunidad sea una posibilidad. En esta ardua labor que enfrenta la CICIG, el Dr. Velásquez ha sido capaz de abordar la causa de la corrupción y la impunidad y no solo sus efectos. Con ello, la CICIG se enfrenta a poderes incrustados en el Estado, la economía, la política y otras organizaciones; mismos que han operado históricamente bajo el radar pero en paralelo, cooptando el sistema de justicia de tal manera que los guatemaltecos nos hemos visto forzados a vivir en un estado de anarquía, ingobernabilidad e ilegalidad. Lamentablemente, muchos en la sociedad guatemalteca no tienen los medios para expresar su desesperación y descontento, aunque las calles han sido un reflejo de ello, los poderes históricos son capaces de abordar, manipular e influir en las altas esferas del poder internacional, tergiversando la realidad nacional para lograr su objetivo de mantener intacto el statu quo. Guatemala necesita la continuidad de la CICIG y precisa en estos momentos del liderazgo del Dr. Velásquez. La CICIG y el señor comisionado se han convertido en una especie de gemelos siameses, con lo cual separarlos al día de hoy sería destruir a la comisión. Ruego a su persona tomar en consideración a esta gran mayoría que ya vislumbra la posibilidad de una Guatemala diferente, pero que su voz es silenciada por los poderes oscuros a los que precisamente con valentía el Dr. Velásquez y la fiscal general Thelma Aldana han abordado. La veracidad de esta nota la puede constatar, ya que mi propia familia ha sido objeto de la labor de la CICIG, siendo un familiar cercano el primer condenado por financiamiento electoral ilícito. Con ello, solo me sumo a esta causa de una Guatemala libre de corrupción e impunidad, en la que impere el Estado de derecho. La mayoría de guatemaltecos se suma a esta plegaria y rogamos a usted y a la Organización de Naciones Unidas que no nos abandonen”. Guatemalteco/Empresario/Miembro de La Cantina.

El silencio y la indiferencia ya no son una opción. Habiendo sido afectado directamente, hoy cuento con la experiencia que me permite hablar con autoridad del tema. Con esta carta me sumo al esfuerzo de una abrumadora mayoría que lucha por librar a nuestra sociedad de la corrupción y la impunidad. Llegó el momento de sumarse a esta lucha y apostarle a una nueva Guatemala, una en la que reine el “Estado de derecho” e impere una cultura de legalidad.