Miércoles 22 DE Mayo DE 2019
Opinión

Acciones y actitudes equivocadas

Algunas personas se sienten buenas y admiradas por sus expresiones, divulgando y apoyando ideas aparentemente buenas, sin percatarse del daño que hacen con ello.

Fecha de publicación: 10-02-18
— Jaime Arimany

Cada quince días tengo la oportunidad de exponer mis pensamientos, basados en los conocimientos adquiridos en el estudio, el trabajo, los sucesos de la vida, en las buenas y malas experiencias que dan los años. En la soledad de la meditación, surgen las siguientes preguntas: ¿Seré claro al enviar mis mensajes a los lectores, serán de su interés y útiles en su recorrido por este mundo? ¿Me ubicarán como una persona que quiere trasladar conocimientos para cambiar el derrotero del país con ideas diferentes para eliminar la pobreza? o ¿Qué pensarán, al señalar las enseñanzas equivocadas, como el salario mínimo, que mantienen a la mayoría de las personas sin trabajos formales? ¿Podremos superar las posiciones negativas y rebeldes que nos limitan, surgidas de las desigualdades económicas en nuestra sociedad?

Algunas personas se sienten buenas y admiradas por sus expresiones, divulgando y apoyando ideas aparentemente buenas, sin percatarse del daño que hacen con ello, estando felices y satisfechas por creer que, con las mejores intenciones, algunos llenos de rebeldía intelectual e inclusive cólera por las diferencias sociales, impulsan comportamientos que llevan al subdesarrollo en el campo social, impidiéndoles ver el daño que hacen con las enseñanzas equivocadas que promueven.

Argentina era una de las diez naciones en mejor situación económica del mundo; en 1943 Juan Domingo Perón participó en un golpe militar, ocupando varios cargos, desde los dos primeros tomó medidas para favorecer a los sectores obreros y hacer efectivas las leyes laborales: impulsó los convenios colectivos, el Estatuto del Peón de Campo, los tribunales del trabajo y la extensión de las jubilaciones a los empleados de comercio. Siendo despedido, arrestado y libre por movimientos obreros, fue electo presidente en 1946; modificó la Constitución, siendo reelegido en las primeras elecciones en que votaron las mujeres en 1951. Continuó sus políticas en pos de favorecer a los sectores más postergados, implementando una línea nacionalista e industrialista, en la industria textil, siderúrgica, militar, de transporte y comercio exterior. Ante el estancamiento productivo lo derrotó un golpe militar en 1955. Electo por tercera vez en 1973, murió a mediados del año 1974.

El 1 de enero de 1959 Fidel Castro llega al poder en Cuba, país donde se pagaban los sueldos más altos de Latinoamérica. Al llegar, había un 19 por ciento de analfabetismo, logró la alfabetización del país en un año, obteniendo un control de la natalidad a través de la educación, iniciada desde los seis meses hasta los cinco años, legalizando la educación obligatoria hasta el 9o. grado, la técnica y vocacional va del 9o. al 12o. grado. Después de 59 años, Cuba solo exporta azúcar y servicios de maestros y médicos.

Acababa de caer el presidente Pérez Jiménez en Venezuela, cuando participé en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1959. Caracas nos impresionó por las carreteras y su desarrollo. Visitamos montadoras de vehículos; en 1979 conocí varias industrias al igual que en 1995. Hoy después de 17 años de gobierno Chavista y de Maduro, el considerado país más rico de Latinoamérica tiene una población sin suficiente comida y sin artículos de consumo.

Naciones con una población educada, con gobiernos paternalistas y ambiciosos, que eliminan la responsabilidad individual, que impiden la acción y creatividad empresarial al tratar que seres diferentes sean iguales, mantienen la pobreza de sus habitantes.