Sábado 22 DE Septiembre DE 2018
Opinión

¿Colom a Honduras?

Más noticias que te pueden interesar

El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, designó al expresidente de Guatemala, Álvaro Colom, como representante especial, para dirigir una mesa de trabajo sobre reformas electorales en Honduras.

Esta controversial designación ha causado sorpresa sobre todo porque la Misión de Observación Electoral (MOE) de la OEA, que lideró Colom, denunció supuestas irregularidades, deficiencias y anomalías que, a juicio de Colom y compañía, se dieron con motivo del proceso electoral que se llevó a cabo en Honduras en noviembre del año pasado, y que invalidaban el resultado electoral. Con base en estas apreciaciones, Almagro recomendó la repetición de las elecciones. En contraste con esta actitud, la misión de observación electoral de la Unión Europea (UE) reconoció, sin objeciones, la validez de las elecciones.

La oposición política, encabezada por el exgobernante Manuel Zelaya (abanderado del Socialismo del Siglo XXI en Honduras), gritó fraude electoral, basada, entre otras cosas, en las “consideraciones preliminares” de la MOE-OEA, y llamó a la movilización de los simpatizantes, lo que redundó en disturbios y estallidos de violencia, que se siguen sucediendo en Honduras hasta la fecha.

La firma Dale Vukanovich, que brindó el apoyo técnico informático a la autoridad electoral hondureña, rechazó, con contundencia, las denuncias de la MOE OEA y expresó que la auditoría de esta ni siquiera verificó la base de datos del SIEDE (Sistema Integrado de Escrutinio y Divulgación Electoral), por lo que dichas denuncias eran “apreciaciones no comprobadas y supuestas”. Asimismo, dicha firma exigió la retractación de la OEA y se reservó el derecho de “tomar las acciones ante las instancias que corresponda”. Por otro lado, la autoridad electoral hondureña calificó de “falsas” y “subjetivas” las apreciaciones del informe de auditoría de la MOE-OEA sobre el escrutinio especial de las elecciones presidenciales celebradas el 26 de noviembre de 2017.

En su informe final, la MOE-OEA afirmó: “A partir del análisis técnico realizado, la Misión no puede confirmar que el SIEDE haya sido manipulado con dolo. Sin embargo, sí puede afirmar que no contó con las robustas medidas de seguridad necesarias para garantizar su integridad. A partir del análisis presentado en este reporte y del cúmulo de observaciones comprendidas en el primer informe preliminar, la MOE considera que ha observado un proceso de baja calidad electoral y por ende no puede afirmar que las dudas sobre el mismo estén hoy esclarecidas”, lo que supuso una suerte de retractación a lo afirmado anteriormente por la MOE-OEA. Posteriormente, Almagro, haciendo alarde de absoluta inconsistencia, expresó “su firme intención de trabajar en el futuro” con las autoridades de Honduras, electas en noviembre último. ¡Inaudito!

Colom, artífice de un fallido fraude constitucional en Guatemala, agradeció a Almagro la confianza depositada en él y pidió al pueblo hondureño “muchísima tolerancia, un espacio de conciliación, Honduras se merece tranquilidad, se puede llegar a un feliz término para el crecimiento social y económico del pueblo hondureño”. En todo caso, la supuesta misión de Colom es promover la reforma electoral en Honduras y, sin embargo, se propone trabajar por el “crecimiento social y económico del pueblo hondureño”. ¡Por favor!

En materia de reforma electoral, recordamos que Colom y sus diputados (UNE) impulsaron la aprobación del Decreto # 10-04 del Congreso (emitido en mayo de 2004), mediante el cual se reformó la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Dicha reforma supuso un grave retroceso en cuestión de fortalecimiento del sistema político electoral en Guatemala. Por tanto, la referida reforma, después de causar efectos nocivos, tuvo que ser revertida en su totalidad por medio del Decreto # 35-2006 del Congreso (octubre de 2006).

Todo lo anterior evidencia que Colom, quien también fue observador pasivo de la OEA (designado por el ex-Secretario José Miguel Insulza) en las elecciones presidenciales en Venezuela (abril de 2013), cuando fue elegido fraudulentamente el sucesor de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, no es idóneo para liderar un proceso técnico, pertinente e imparcial de reforma electoral en Honduras. Las autoridades hondureñas deberían rechazarlo.

Etiquetas: