Sábado 15 DE Junio DE 2019
Opinión

México 2018, ¿vuelta al populismo?

Pareciera que en política las palabras pierden valor cada día. Los términos de “izquierda” y “derecha” ya no significan nada.

Fecha de publicación: 20-01-18
Por: Roberto Blum

México celebrará este año, como cada seis años desde 1934, elecciones federales para elegir al presidente de la República, a 128 senadores y a 500 diputados. Asimismo, habrá elecciones estatales en algunas de las treinta y dos entidades federadas, en las dieciséis delegaciones de la Ciudad de México y en un gran número de los 2 mil 446 municipios, en los que se divide el territorio nacional. De hecho, las elecciones del próximo 1 de julio serán probablemente las más competidas en la historia reciente del país. Quizá también las más importantes.

Los nueve partidos políticos nacionales han formado tres grandes coaliciones electorales: “Por México al frente”, constituida por el Partido Acción Nacional (PAN), de derecha moderada; el Partido de la Revolución Democrática (PRD), de izquierda moderada; y Movimiento Ciudadano, un partido pequeño y pragmático. Su candidato presidencial es el joven político Ricardo Anaya, presidente de Acción Nacional. El PAN gobernó dos sexenios, primero con Vicente Fox, a partir del año 2000, y luego con Felipe Calderón, hasta el 2012.

Otra coalición es “Juntos haremos historia”, formada por los partidos MoReNa (Movimiento de Renovación Nacional), PT (Partido del Trabajo) y Encuentro Social. Esta coalición es liderada por Andrés Manuel López Obrador, viejo político de origen priista que compitió por la presidencia en las elecciones del 2006 y del 2012. Sus seguidores están convencidos de que triunfó en las elecciones del 2006 y fue despojado de su triunfo por un oscuro pacto entre el PAN y el PRI. Sus contrincantes y detractores lo catalogan como un peligroso populista. Sin embargo, en todas las encuestas, el candidato López Obrador es el favorito para ganar la elección.

La tercera coalición es la del Partido Revolucionario Institucional (PRI), descendiente directo del partido constituido en 1929 por la llamada “Familia Revolucionaria”, que gobernó a México por setenta años ininterrumpidos y de nuevo en el poder a partir del 2012 con el presidente Peña Nieto. Esta coalición se denomina “Todos Por México” y se completa con el Partido Verde Ecologista (PV) y el partido Nueva Alianza, dominado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), de la lideresa Elba Esther Gordillo. Su candidato, José Antonio Meade es un “tecnócrata independiente”, que colaboró como secretario (ministro) en la administración panista de Calderón y también en el actual gobierno priista.

Parece que en el entorno actual, las etiquetas y las denominaciones políticas tradicionales han perdido la capacidad de describir las realidades sustantivas y los proyectos de gobierno y administración de los partidos y los candidatos a puestos de elección. Pareciera que en política las palabras pierden valor cada día. Los términos de “izquierda” y “derecha” ya no significan nada. La coalición “Por México al frente”, por ejemplo, agrupa a elementos que en el pasado eran claramente de ideologías contrarias, PAN y PRD. El PRD agrupaba a partidos de la llamada izquierda, desde el Partido Comunista Mexicano con las siglas del PSUM (Partido Socialista Unificado de México), el Partido del Trabajo, el Partido Socialista de los Trabajadores, el antiguo Partido Socialista y el Partido Popular Socialista. Por su parte, el Partido Acción Nacional era de derechas, afiliaba a empresarios, a miembros de grupos católicos tradicionalistas y a los diversos enemigos del laicismo republicano y la Revolución. Hoy hacen una improbable alianza y coalición electoral.

Es importante no permitir que las palabras pierdan su valor y su sentido. ¿Populismos?, ¿derechas?, ¿izquierdas? Equivocar el lenguaje nos lleva a equivocar el pensamiento y a perder la vital distinción entre la verdad y la mentira. Destruir el sentido de las palabras es destruir nuestra capacidad de razonar y, en política, esto es realmente fatal.