Jueves 18 DE Enero DE 2018
Opinión

Ser feminista en Guatemala

El movimiento feminista en Guatemala es muy amplio, fragmentario, desconocido.

— Anamaría Cofiño K.
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Los prejuicios y la ignorancia hacen que mucha gente tenga ideas erróneas o falsas sobre el feminismo. De esa cuenta, le endilgan a las feministas una serie de características que las presentan como raras y comehombres. Además, lesbianas. Y por si fuera poco,
comunistas. ¡Dios guarde!

Se es feminista porque se asume la crítica al sistema patriarcal, porque se rechaza la injusticia y la violencia contra las mujeres, porque se busca la autonomía y la equidad. Es algo que una incorpora a su forma de pensar, de ser, de sentir, a partir de experiencias propias y ajenas. Sos feminista porque tenés conciencia de que todas las mujeres somos personas con libertades y derechos que es preciso defender.

Distintas corrientes de pensamiento feminista constituyen un cuerpo teórico extenso que ha hecho contribuciones fundamentales para comprender cómo funciona el patriarcado y porqué las mujeres somos tratadas como seres inferiores. Estos múltiples aportes han enriquecido las interpretaciones del mundo en que vivimos. Y elaborado propuestas para el que deseamos. Un acervo inagotable de conocimientos ha saciado la sed de miles de mujeres que buscaron respuestas a su condición.

Como el feminismo es un complejo movimiento social de larga data que nos ha posibilitado ser sujetas de derechos, es común que en lo individual y colectivo, participemos de diversas maneras en lo público, en lo que tiene que ver con la vida en común, es decir, la política. Existe todo tipo de organizaciones, unas que exigen al Estado que cumpla con garantizar el bienestar, otras son activistas en favor de cambios estructurales desde lo personal hasta lo económico y político, la diversidad es grande.

El movimiento feminista en Guatemala es muy amplio, fragmentario, desconocido. Pero tiene objetivos comunes mínimos y varias coincidencias. Aunque desconocemos lo que hacemos todas, sabemos que hay un deseo compartido de erradicar la violencia en todas sus manifestaciones. No queremos que nuestros cuerpos sean territorios arrasados.

Mujeres de las montañas y de la costa se identifican como feministas porque se han dado cuenta cómo han sido menospreciadas y se niegan a seguir padeciendo exclusiones. Trabajadoras de maquilas y del campo, intelectuales, artistas, estudiantes se autodenominan feministas porque construyen sus propias vidas, porque rechazan que se las maltrate, porque son independientes.

Ser feminista aquí es un reto, porque implica cuestionar al sistema y la cultura, e ir contra la corriente, tanto en la casa como en la calle, en la chamba, en la escuela. Además, es una gran responsabilidad que conlleva el compromiso de colaborar para que todas las personas podamos vivir dignamente. Y eso significa involucrarse y poner empeño en hacer valer ese derecho siempre y en todo lugar.

Las feministas NO OLVIDAMOS a las niñas que el Estado violenta cada día con políticas misóginas que las victimizan, con la corrupción que les despoja oportunidades y con un orden económico que las explota sexualmente. Seguimos trabajando por una Guatemala donde las niñas sean amadas, cuidadas y respetadas.