Sábado 22 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Guatemala es un país conservador (II parte)

Yo me declaro Liberal Clásico.

— Danilo Parrinello
Más noticias que te pueden interesar

Cada sábado que se publica en elPeriódico un artículo mío tengo la satisfacción de recibir múltiples mensajes, sobre todo en las redes sociales de lectores que me felicitan, comentan y en menor escala critican y censuran mis artículos. Debo mencionar que las críticas, que por suerte son las menos, van dirigidas a mi persona y no a lo que escribo. A falta de argumentos para rebatirme me agreden a mí, repito no a lo que escribo. Tengo también la enorme satisfacción de observar que mis artículos sirven de inspiración a connotados columnistas a quienes la imaginación no les permite siempre ser originales, pero está bien, de una u otra forma lo que escribo trasciende.

Lo que publiqué el pasado seis de enero, “Día de Reyes”, molestó a algunos porque desmitifiqué algunos paradigmas que nos han impuesto desde el extranjero, y que algunos sumisos lacayos repiten aquí; y que aunque falsos, se toman como verdades en esta época posmodernista en que la agenda LGBT es más importante que cumplir y hacer cumplir la Constitución de la República.

Otro falso paradigma que se nos vende como un dogma es el referente a los “monocultivos”, y con ese caballito de batalla algunos vividores de oenegés y de organizaciones delincuenciales como Codeca, atacan a los cultivos que más mano de obra requieren, que mejores condiciones de trabajo ofrecen y que más riqueza producen para Guatemala y mañosamente no se menciona al maíz. Solo daré un par de ejemplos. En Guatemala hay sembrado un millón de hectáreas (1,000,000 ha) de maíz, con los peores rendimientos en América. Un millón pero no se dice que es monocultivo, eso sería políticamente incorrecto; sin embargo con la décima parte, ciento once mil hectáreas la palma africana sí es monocultivo o el hule con noventa y cuatro mil o el banano con cincuenta y cinco mil. Finalmente la caña de azúcar con trescientas sesenta mil, la tercera parte del maíz y con los mejores rendimientos del mundo se le ataca por monocultivo.

¿Ahora, porqué me atrevo a decir que los guatemaltecos son conservadores? Pues sencillamente de observar que aquí se privilegia y favorecen tradiciones y que el guatemalteco promedio es adverso a los cambios políticos, sociales o económicos radicales. Generalmente se favorece mantener el orden social y los valores tradicionales. Al extranjero que no crea esto lo invito a que pretenda ingresar a algún círculo social, y si lo logra verá que la sociedad guatemalteca no es libertina, ni revolucionaria, ni anticapitalista, menos antiyanqui como sucede en Suramérica. Y en el interior de la República la situación es más conservadora aún; se ilustra leyendo lo publicado el jueves pasado por el Doctor José Barnoya. En un artículo titulado Las virtudes olvidadas mencionaba a un pueblecito en Chimaltenango, Santo Domingo Xenacoj donde abundan la ética, educación, moral, integridad y dignidad. Valores y virtudes que se repiten en toda la geografía nacional, pero como en casi todo el mundo, en la capital se han ido perdiendo en esta Civilización del Espectáculo (Mario Vargas Llosa). Es mi opinión que el que tenga algo que conservar es conservador.

Etiquetas: