Jueves 19 DE Abril DE 2018
Opinión

La gran ofensiva de Arzú

Para restaurar el viejo orden.

— Edgar Gutiérrez
Más noticias que te pueden interesar

Desde su casa en La Antigua, aprovechando el fin de año, el alcalde de la capital Álvaro Arzú ha terminado de afinar su plan. Se trata de derrotar la lucha contra la corrupción y la impunidad, y restaurar el viejo orden alterado a partir de abril de 2015. Participan o participarán en ese diseño muchos de los que pierden botines y privilegios, no importa si son diputados, alcaldes, empresarios o mafias, o quienes están dispuestos a facilitar esos negocios turbios, incluyendo profesionistas, jueces, magistrados y fiscales, o aspirantes a serlo.

El alcalde en persona está operando y tocando todas las teclas. Siente que se juega el final de su carrera y lo acumulado durante tres décadas tras la mampara de la gestión pública. Y tras él se parapetan toda la tropa, incluyendo a Jimmy Morales, no digamos los huéspedes de Mariscal Zavala.

Para ser obvio, el primer paso consiste en colocar a su hijo, el diputado Álvaro Arzú Escobar, como próximo presidente del Congreso de la República. Lanzaron un primer globo el 5 de diciembre pasado, que se desinfló en el Pleno del Congreso cuando el partido Todos se inhibió. Prepararon, con demasiado ruido, el segundo globo con el diputado del PAN, Manuel Conde, a la cabeza. Y, en efecto, no lograba reunir los 80 votos. Por eso, en la recta final, esta semana, se han lanzado abiertamente, con nombre y apellido, para que no haya dudas del proyecto y las intenciones que hay detrás.

A pesar de que el alcalde, personalmente, está operando la consolidación de la candidatura de su hijo, al día de hoy, no logra asegurar los 80 votos. Puede considerarse simbólica la eventual elección de Arzú, pero la política está construida justamente de símbolos. El mensaje que lanza, es que los poderes criminales comienzan con el pie derecho su cruzada pro-impunidad. Debe continuar con la parálisis o, mejor, el descarte del antejuicio del alcalde Arzú, para lo cual es indispensable asegurarse el favor de jueces y magistrados del OJ y algunas entradas en la CC. Proseguir, simultáneamente, con la estratégica recuperación del MP, y coronar, al menos este año (octubre), con la garantía plena de que el próximo Contralor General de Cuentas, que será electo por el Congreso, encubrirá, sin prurito, la corrupción.

Para quienes están por librar al país de las cadenas del viejo orden, bien vale recordar ahora este párrafo de El Príncipe, escrito hace 500 años: “Hay que reconocer que no hay nada más difícil de realizar, ni de más dudoso éxito, ni más peligroso de conducir, que iniciar un nuevo orden de cosas. Pues el reformador tiene enemigos en todos aquellos que sacan provecho del viejo orden, y solo tibios defensores de todos aquellos que sacarían provecho del nuevo orden. Esta tibieza surge en parte del temor a sus adversarios, quienes tienen las leyes a su favor, y en parte de la incredulidad de los hombres que no creen realmente en nada, hasta que no hayan tenido la experiencia real de ello” (Nicolás Maquiavelo, 1531).

La Historia ha estado poblada por equivalentes de Arzú, aunque egregios. Y, sin embargo, la civilización seguirá moviéndose y el mundo avanzando, demoliendo muros. La buena noticia para Guatemala es que ahora están al descubierto; tienen necesidad de ser obvios. Ya no son los benefactores, ni intocables que nos vendieron. Son poderosos, sumamente poderosos, pero se les cayó el velo y vimos su podredumbre. Y eso, en política, es demasiado.