Martes 25 DE Junio DE 2019
Opinión

LA CANTINA Reflexión de fin de año

Reflexionemos sobre la sostenibilidad de nuestro país si no logramos comprometernos con una agenda mínima de cambios sustantivos a la realidad actual.

Fecha de publicación: 27-12-17
Por: Salvador Biguria

Las épocas de fin de año usualmente se prestan para reflexionar sobre lo que ha pasado durante el último año, y también para plantear nuevos propósitos para el año que viene. Para muchos de nosotros estos propósitos serán del tipo: “hacer más ejercicio y ser más saludable”; “llevar una vida más balanceada y compartir más con la familia”; o, “finalmente emprender el proyecto que siempre he querido, pero todos los años dejo para el siguiente”. Estas aspiraciones pueden sonar básicas para algunos de nosotros. Sin embargo, para demasiados guatemaltecos siguen siendo muy remotas o inalcanzables.  Para muchas personas la dura realidad es que sus pretensiones se tienen que enfocar en cosas como: “espero que en el próximo año pueda proveer suficiente comida para mi familia”; “ojalá consiga trabajo para no tener que migrar”; o, “tal vez en el próximo año no me asalten o extorsionen tanto”. Co-existimos en mundos paralelos, y muchas veces se nos olvida que existen esas otras realidades.

Para los que tenemos el privilegio de tener anhelos de más largo plazo, planteo que este año utilicemos estas fechas para reflexionar sobre el país que queremos para todos los guatemaltecos. Pensemos si el rumbo actual nos lleva en la dirección de un país que sea sostenible y viable en el largo plazo, y por último recapacitemos sobre nuestras actitudes y comportamientos en función de esta visión del país que deseamos construir. Algunos habremos escuchado el mensaje de Stephan Schmidheiny diciendo que “no pueden existir empresas exitosas en sociedades fracasadas”. Pienso que el concepto debe ir más allá e incluir que no pueden existir ciudadanos satisfechos en sociedades quebrantadas. Podemos seguir en el eterno juego de buscar culpables de nuestra situación: el gobierno, los empresarios, las ONG, la comunidad internacional. Sin embargo, si partimos del concepto más amplio del Estado, todos somos responsables de cambiar el rumbo actual para poder construir un mejor futuro, y los que más oportunidades hemos tenido, debemos asumir una parte mayor de esta responsabilidad.

Estamos por arrancar un periodo de 18 meses cruciales para el futuro de nuestro país. Tendremos las elecciones de las personas que dirigirán el Ministerio Público y la Contraloría, procesos fundamentales para seguir la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento de nuestras instituciones. El Congreso tiene en sus manos la discusión sobre varias leyes trascendentales, incluyendo la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Finalmente, al inicio de 2019 será la convocatoria a Elecciones Generales para poder elegir a nuevas autoridades de Gobierno, las cuales muchos esperamos sean mejores representantes de la población y de los intereses generales. Dejemos a un lado nuestras luchas personales y reflexionemos sobre cuáles debieran ser esos acuerdos mínimos que tenemos que impulsar como sociedad para poder afrontar estas batallas que tenemos por delante. Solo así podremos darle viabilidad a este país y construir un futuro en el que más guatemaltecos puedan tener aspiraciones dignas.