Sábado 22 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Presos sin causa

Abelino Chub Caal:  la injusticia judicial.

— Helmer Velásquez
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Uno de los agravantes causales para el atraso democrático y violencia en contra de los sectores populares y sociales, es la reducida interpretación, que de los saberes democráticos y habilidades organizativas de la dirigencia social, tienen los reducidos núcleos de poder en este país. Ellos prefieren referirse a capital humano y por tal entienden a huestes de autómatas, que habiendo cursado lecciones técnicas en el INTECAP, son aptos para incrementar productividad y ganancias a los propietarios del capital, sin cuestionar derechos laborales, menos efectos ambientales de la producción. Son agradecidos. Esta interesada concepción de las tareas sociales del ser humano, concluye aviesamente, que los personajes del pueblo, sus dirigentes, aquellos investidos de sabiduría, autoridad social, responsables por el futuro humano y sus organizaciones, son los enemigos a vencer y arremeten contra ellos y familia. Este es el caso de Abelino Chub Caal y miles más.

Esta sociedad transitó de desaparición forzada, al encarcelamiento basado en calumnias. Las élites de poder, piensan que debemos agradecerles por ello. Se suavizó el castigo. Ahora los casos no se urden en los sótanos de la “inteligencia” militar, aunque cuentan con su concurso. Se fraguan bufetes de palacete y son financiados por jurásicos “emprendedores”, generadores de plusvalía manchada con sangre. Son los mismos que para expiar conciencia impulsan “novedosos proyectos comunitarios”: líos de lámina, tinacos plásticos. Innovadores huertos familiares y transmisión de avanzados conocimientos en confección de ropa y nutrición balanceada –que en su miseria jamás podrán aplicar. Vieja artimaña del merolico gachupín: espejos por riqueza natural. Para los comunitarios que no sucumben ante tanta bondad. Acuden a una estrategia violenta: encarcelarlos. Los delitos endilgados no son problema. Fiscales y jueces ad hoc, les darán forma y trámite: orden de captura, detención: mínimo tres años mientras se investiga y luego liberación por falta de mérito y lo más tenebroso sentencias de diez a cincuenta años de cárcel.

La construcción democrática de este país, es saboteada reprimiendo a la dirigencia social. Miembros del sistema Judicial se prestan a intereses espurios. Vivimos una etapa de capital y horca. El profesor Abelino Chub Caal, es víctima de aquella trama. Luego de tres meses de investigación el MP pidió su liberación, –mayo 2017– por no encontrar indicios de delito. El juez de instancia en Izabal, lo mantiene en prisión y ordena al MP investigar profundo. ¿Diligente juzgador o parte de la conspiración? El Consejo de la Carrera Judicial tiene la palabra. Mientras se averigua: Libertad para Abelino y cientos de presos sin causa.

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