Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Dueñez* empresaria Temor a cambiar

Las empresas muy exitosas que han crecido rentablemente poco se atreven a explorar otros caminos de generar valor. ¿Por qué?

— Carlos A. Dumois
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Emprender el camino de reinventar la lógica de creación de valor de una empresa o de un grupo de empresas requiere, antes que nada, de mucha valentía y coraje de parte del empresario. Pensar que en el futuro ya no dependeremos de las mismas fórmulas de negocio que han sido la base de creación de riqueza de nuestra familia provoca un profundo temor.

Pero en estas decisiones de liderazgo un hombre de empresa muestra de qué está hecho. Hace algunos años, cuando Lou Gerstner planteó que el futuro de IBM ya no dependía de la venta de equipos, sino de servicios, sus consejeros, ejecutivos, mandos medios, distribuidores, proveedores y otros más, pensaron que había perdido la cabeza. ¿Cómo IBM podría volver a encontrar un camino de generación de riqueza que no dependiera de fabricar y comercializar máquinas?

Gerstner tuvo la fuerza, los pantalones, la seguridad de crear un nuevo camino estratégico para la corporación y reinventó a IBM. La empresa volvió a ser una compañía relevante en el mundo de la tecnología informática, pero jugando un rol totalmente nuevo en el mercado.

Estamos ahora trabajando con una empresa colombiana que podría encontrarse en una situación similar a lo que enfrentó IBM en los años noventa. Esta compañía ha logrado convertirse en líder nacional en su industria, pero se encuentra amenazada por cambios externos profundos que ponen a prueba la permanencia de la fórmula de negocio que los ha hecho crecer desde hace décadas.

Internet, la digitalización incesante de procesos, la convergencia entre diferentes sectores industriales, los distintos comportamientos de las nuevas generaciones y la misma globalización están causando cada vez menores crecimientos en las ventas de esta empresa, márgenes cada vez más estrechos y mayores dificultades para captar nuevos clientes.

Las adquisiciones de otros negocios han sido experiencias erráticas en este grupo; algunas compañías que han comprado se han convertido en serios fracasos. Otras han sido rentables; en general la empresa no ha aprendido a adquirir otros negocios con éxito y, por lo tanto, han preferido no crear estructuras humanas dedicadas profesionalmente a esta actividad de fusiones y adquisiciones.

La compañía ha intentado infructuosamente internacionalizarse. Sus incursiones en los mercados mexicano y peruano han sido fracasos rotundos. Estas experiencias han incidido en el temor de los accionistas de seguir experimentando en otros países.

El grupo ha sido muy exitoso desarrollando nuevos productos y servicios en su core business, y los procesos de mejora continua han servido para perfeccionarlo y fortalecer su liderazgo competitivo en el mercado nacional.

En los últimos años se han hecho esfuerzos para crear una cultura innovadora en la organización, pero algunos accionistas y altos ejecutivos han mostrado sus dudas respecto a las posibilidades reales de que dichos esfuerzos vayan a originar en la práctica nuevas avenidas relevantes de creación de valor.

En una reunión con los líderes de la Dueñez de esta familia, el Presidente del grupo me expresó sus ideas respecto a su futuro. Se mostró temeroso de emprender nuevos proyectos innovadores, de internacionalización o de fusiones y adquisiciones. Le pregunté por qué tenía miedo. La respuesta me sorprendió.

Me dijo que su padre, a quien él había sucedido, había sido muy exitoso; que en los 12 años que él llevaba al frente, los resultados en general habían sido muy buenos, pero que sus hermanas y sobrinos estaban muy asustados con los intentos fallidos de internacionalización y de adquisición de empresas. Me confesó que ahora solo miraba hacia adelante fortaleciendo y puliendo más el core business que siempre les había dado éxito, y que no veía factible encontrar otras fuentes de ingresos importantes y confiables.

Le hablé de Lou Gerstner, de cómo fue criticado y evaluado en su tiempo, y de cómo había logrado transformar a IBM. Volvió a hablarme de sus temores… y sigue sin atreverse a hacer grandes cambios.

c_dumois@cedem.com.mx

http://www.cedemgroup.com.mx

Carlos A. Dumois es Presidente y Socio Fundador de CEDEM.

* “Dueñez®” es una marca registrada por Carlos A. Dumois.

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