Lunes 11 DE Diciembre DE 2017
Opinión

Panorama actual en temas de desarrollo social

El panorama de desarrollo social para el país es desalentador.

— Francisco Roberto Gutiérrez Martínez
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En ocasiones se piensa que el solo crecimiento económico es desarrollo. Pero la realidad es que no es así, pues si bien el crecimiento económico es requisito indispensable, el verdadero desarrollo implica mucho más; este requiere de que las personas vivan en un ambiente de seguridad; con oportunidades de superación personal; opciones de trabajo bien remunerado; en que existan facilidades para emprender una empresa; con un medioambiente limpio, acceso a manifestaciones culturales y con posibilidades reales de participación cívica entre otros asuntos. Por ello en los últimos años han adquirido importancia otros indicadores que amplían la información y que ayudan a esclarecer cómo viven las personas y las comunidades, en especial ¿cuáles son sus dificultades de vida?, ¿cuáles las necesidades de satisfactores que les agobia?. Y las condiciones en general para una vida sana y con oportunidades. Miden también estos indicadores lo relativo a la preservación y la recuperación del medioambiente. Para ello se han propuesto índices como el denominado de “Índice de Progreso Social” –IPS– el que con relativa independencia de las condiciones económicas permite evaluar la vida de una comunidad, sociedad o país.

Se ha comprobado con datos relevantes, que hay países cuyo entorno y crecimiento económicos no son muy altos, pero que sin embargo logran mejores condiciones de vida para sus ciudadanos que otros de mayor crecimiento económico. Ello demuestra que han sido más eficientes en el uso de sus recursos en general, y de los económicos en particular. De ello deriva la importancia de conocer, mediante esos indicadores, el propósito final de una sociedad, esto es: sus condiciones de vida, para que a partir de ese conocimiento se diseñen estrategias eficaces de reducción, no solo de la pobreza, sino especialmente para propiciar mejores condiciones para que las personas, con su propio esfuerzo, alcancen sus objetivos más añorados.

Otro indicador relativamente novedoso es el denominado del “Desarrollo Social Inclusivo”, que toma en cuenta los avances de bienestar que se logran con estrategias puntuales de aplicación eficiente de los recursos económicos en temas sociales, especialmente en educación, salud, etcétera. La inclusión social es un tema central para el logro de una sociedad pacífica y de bienestar.

De manera que los indicadores de desarrollo tradicionales, como el de Desarrollo Humano, ya no son totalmente comprensivos de los elementos que interesa conocer para evaluar el comportamiento de las inversiones que una sociedad o país hacen en su sociedad. Ello no significa que se demerite su importancia, ¡de ninguna manera! Pero hay que conocer otros indicadores que lo complementan y matizan.

Dicho lo anterior, vale cuestionarnos: ¿cuál es el panorama actual de desarrollo en Guatemala? La respuesta es altamente compleja, pues debe tomar en cuenta los elementos antes indicados; por ello el uso de indicadores pertinentes es aconsejable. Por razones de espacio en esta columna, me referiré a un solo elemento que debiera incluirse cuando medimos el desarrollo. Para ello escojo el que me parece más importante en estos momentos: el de la desnutrición crónica infantil.

Como sabemos, prácticamente la mitad de nuestros niños sufre de desnutrición crónica, (se estima un 46 por ciento), lo que significa que el cerebro de estos niños no crecerá a sus niveles normales. El cerebro de un niño pesa cerca de 350 gramos al nacer, y aumenta hasta 900 gramos a los 14 meses de nacido. Luego sigue creciendo hasta su peso definitivo de 1,100 gramos. El problema es que al no recibir los nutrientes necesarios durante los primeros meses de vida del niño, su cerebro no crecerá, y por lo tanto todo su sistema nervioso central quedará atrofiado. Debido a ello, no podrán tener un raciocinio mental elevado cuando adultos. Y si adicionalmente tenemos un sistema educativo inoperante (memorístico, de baja cobertura, con alta deserción e irrelevante para lo que interesa a las personas para su vida), el panorama de desarrollo social para el país es desalentador.

Por todo ello es bienvenido cualquier apoyo que la sociedad en su conjunto pueda hacer, para que las mediciones de desarrollo sean más fidedignas y que, con estrategias validadas, reflejen una mejoría real en la vida de cada persona.