Domingo 10 DE Diciembre DE 2017
Opinión

Pacto binacional de corruptos

Guatemala y Honduras: ilegitimidad presidencial.

— Helmer Velásquez
Más noticias que te pueden interesar

Honduras y Guatemala, en sus estamentos de poder, históricamente han hecho honor, al despectivo “banana Republic” con que peyorativamente nos bautizaron los gringos, haciendo referencia al atávico atraso, político-social de nuestras sociedades y especialmente el escaso cacumen de los gobernantes. Verdaderos gorilas, cuyo arribo al poder se debió justamente a la intervención norteamericana en la región. Cara de hacha y la “dinastía” chafarotesca, son vivos ejemplares de aquel diabólico zoológico. Honduras ha discurrido por similares caminos. La historia registra excepciones, estas se reflejan en ambos países en viejas reformas agrarias impulsadas por militares, fuera de serie.

El siglo XXI, prometía ser el siglo de la consolidación democrática en Centroamérica, luego de siglo y fracción de fraudes electorales y guerras internas. La historia nos volvió a la realidad. Era aquella una quimera. Los hechos políticos de estas primeras dos décadas, lo certifican: Graves cuestionamientos al sistema electoral en Nicaragua, Guatemala “sin Presidente” gobernada por una gavilla corrupta. Honduras, bajo un círculo oportunista y corrupto que perdió la vergüenza, dio la espalda a su Constitución Política, la transgredió y como en el viejo siglo XX facilita la reelección del hasta ahora presidente –Orlando Hernández. Este en su delirio de poder, se consideró ungido del pueblo hondureño y bajo esa falsa idea fue a elecciones seguro del triunfo. Sin embargo, el pueblo ha madurado más que los politicastros de la periferia mundial y rechazó al absurdo aprendiz de dictador. Votó por la oposición. Sumido en su laberinto de corrupción e impunidad, el tal Orlando Hernández, exige a un servil Tribunal Electoral, que cumpla el papel para el que fue electo –su oscuro mandato: garantizarle la victoria electoral. Se frena el conteo cuando la cifra marca tendencia ganadora para la oposición, y como en los viejos tiempos, al retomarse el conteo. El desprestigiado candidato a la reelección, –con un artilugio engaña tontos. Inicia su racha “ganadora”. Vergonzoso, sucio. Un asco.

El ensombrecido y opaco Jimmy, corre a felicitar el triunfo y lo impecable del proceso electoral catracho. Vaya impudor. No se trató de un error. Fue una artimaña de compadre hablado. Es parte de un acuerdo binacional de corruptos. Jimmy se adelantó, “la 2” o quien hace sus veces le pasó mal el dato. Sin embargo, Jimmy igual de ilegítimo, ve en su fraudulento amigo, un socio para fortalecer la fachada democrática de su alicaído gobierno. Un pacto binacional de corruptos. La resistencia de los patriotas hondureños se expresa en la calle. Son tiempos de Unidad Popular.